El presidente de ERC, Oriol Junqueras, y la secretaria general, Marta Rovira. / EFE

El independentismo avisa a Sánchez que los indultos no son suficientes

El secesionismo exige al Gobierno más pasos «antirrepresivos» un año después de la concesión de las medidas de gracia

CRISTIAN REINO Barcelona

Este miércoles hace un año, el Consejo de Ministros firmó la concesión del indulto parcial a los nueve dirigentes secesionistas que fueron condenados y encarcelados por haber cometido un delito de sedición durante el desafío nacionalista de octubre de 2017, primero con el referéndum ilegal y más tarde con la declaración unilateral de independencia. Un día después, el 23 de junio, todos ellos salieron de prisión. Pesaban penas sobre ellos de nueve a trece años y habían cumplido en torno a mil días. «El Gobierno ha decidido afrontar el problema, buscar la concordia. Esta medida de gracia abrirá ese camino, nos dará a todos la posibilidad de comenzar de nuevo», expresó el Ejecutivo hace doce meses.

Pedro Sánchez ponía así en marcha la llamada agenda del reencuentro, con dos pasos: los indultos y la mesa de diálogo, que se reunió en el mes de septiembre de 2021 en el Palau de la Generalitat con el presidente del Gobierno y el del Govern catalán. Hoy, ambos gestos están en cuestión. La mesa, porque el Gobierno y el Govern no se ponen de acuerdo para volver a reunirse, y los indultos, porque el Supremo, tras rechazarlo en un inicio, ha aceptado revisarlos. En el independentismo, igual que hace un año, han vuelto a advertir este miércoles al presidente del Gobierno de que las medidas de gracia «no son suficientes».

«Es un primer paso», ha afirmado la secretaria general de ERC, Marta Rovira, huida en Ginebra, pero se trata de un «gesto» a su juicio «tímido» y con el que no se «acaba nada». Esquerra, en un acto celebrado en su sede con los expresos, ha reclamado valentía a Sánchez para acabar con la «represión» y afrontar la resolución del conflicto. «Nuestra propuesta para acabar con la represión es la amnistía y la autodeterminación», ha asegurado en el mismo acto, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, indultado hace un año. A su entender, la amnistía es la única herramienta que impedirá que los tribunales «sigan haciendo política», al «servicio» de la extrema derecha.

En público, el independentismo mantiene la bandera de la amnistía y la autodeterminación, en privado, fuentes de ERC creen que Sánchez podría haber hecho más durante este año desde los indultos. No piden el referéndum de un día a otro en el marco de la mesa de diálogo. Pero en la dirección republicana creen que el Gobierno podía haber dado más pasos en lo que los secesionistas llaman la agenda «antirrepresiva». «Entre los indultos y la amnistía hay muchas cosas que podía haber hecho», señalan. Por ejemplo, preguntan en ERC qué ha pasado con la reforma del código penal que defendía Unidas Podemos y que podría facilitar el regreso de los dirigentes huidos, entre ellos Carles Puigdemont o Marta Rovira.

Junqueras ha vuelto a reivindicar el diálogo con el Gobierno, en un momento en que Junts pide a ERC que rompa con Pedro Sánchez y dé carpetazo a la etapa de mano tendida. «La negociación es el principio más útil para resolver conflictos», ha dicho. El Gobierno querría ahorrarse la mesa de diálogo, pues implica reconocer la existencia de un conflicto, y por esa razón, Junqueras ha insistido en seguir apostando por esta vía para «hacer posible» la celebración de un referéndum y la construcción de una república independiente. Sus palabras llegan horas antes de que el Gobierno y el Govern retomen esta tarde el diálogo, con una reunión entre el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y la consejera catalana de la Presidencia, Laura Vilagrà.

Este acto, ha señalado Carme Forcadell, debe servir para visibilizar que la represión continúa y para reivindicar la amnistía y la autodeterminación. Buena parte de los dirigentes indultados han pasado a la reserva en el alto mando nacionalista. Jordi Cuixart y Jordi Sànchez ya se han apartado de la primera línea, igual que Joaquim Forn, Dolors Bassa, Raül Romeva, Josep Rull o Carme Forcadell. Oriol Junqueras sigue como presidente de ERC y Jordi Turull acaba de ser elegido secretario general de Junts, por lo que regresa a la primera línea.