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Ana Pastor saluda a miembros de asociones de víctimas que se manifestaban fuera del Congreso. EFE

PP y PSOE evidencian su distanciamiento en el homenaje a las víctimas del terrorismo

A diferencia de otros años, los populares envían una delegación reducida al acto del Congreso en el que se ausentó Vox y estuvo presente la portavoz de Bildu Mertxe Aizpurua

Domingo, 27 de junio 2021, 12:01

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El acto de homenaje por el Día de las Víctimas del Terrorismo se instauró en el Congreso en 2010, cada 27 de junio, para mostrar la unidad de las distintas fuerzas políticas frente a la violencia. Una década más tarde, esa unión está rota y las diferencias entre los partidos mayoritarios, PP y PSOE, se ha ahondado. Más si cabe tras una semana especialmente bronca por la concesión de indultos a los condenados por el 'procés'. Este domingo, Vox volvió a dar plantón, como ya había hecho anteriormente, a la ceremonia oficial que se celebraba en el hemiciclo y los populares enviaron una representación institucional muy reducida: Ana Pastor y Adolfo Suárez Illana, ambos miembros de la Mesa de la Cámara.

El presidente del PP, Pablo Casado, ya había avisado por la mañana, en su cuenta de Twitter, de que su formación no iba a respaldar, como en anteriores ocasiones, el acto de recuerdo con el argumento del acercamiento de presos etarras al País Vasco, un movimiento que el líder conservador relaciona directamente con supuestas concesiones del Gobierno a EHBildu. «Es inaceptable que Sánchez beneficie a presos etarras, pacte con los que no condenan 850 asesinatos y no colaboren a esclarecer 300 crímenes impunes», publicó en dicha red social.

Para evidenciar aún más la distancia que les separa de los socialistas, su portavoz en el Congreso, Cuca Gamarra –que un día antes había dado por «muy complicada» la renovación del Consejo General del Poder Judicial en esta legislatura– no se sentó en la bancada justo al resto de sus homólogos parlamentarios y siguió el homenaje desde el exterior del edificio, acompañando a los miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), de Dignidad y Justicia y del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) que habían decidido manifestarse fuera y mostrar su rechazo al acto por la participación de Bildu en el mismo. «Bildu y Sortu no son formaciones políticas legales», señaló la presidenta de la AVT, Maite Araluce.

La ausencia del PP fue celebrado con complicidad por el dirigente de Vox Jorge Buixadé, que también se encontraba en la Carrera de San Jerónimo acompañando a los colectivos que allí se encontraban. «Los indultos son la gota que colma el vaso», aseguró.

Ya dentro del Congreso, el acto comenzó con la intervención de la presidenta de la Cámara baja, Meritxell Batet, que señaló la importancia de un acto llamado, –aseguró– a «dar voz a las víctimas en el parlamento ante todas las fuerzas políticas de España». Batet también recordó que la unidad «política y social» fue «fundamental» para la derrota de ETA y mostró respeto a la decisión de los colectivos de víctimas que habían decidido no participar en el acto: «Son libres de participar o ausentarse».

La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, sí participó en cambio en el acto. La formación independentistas quiso trasladar así su «compromiso a favor del reconocimiento y de la reparación de todas y cada una de las víctimas». La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, apoyó su presencia al defender que «es un homenaje a las víctimas, deberíamos estar todos».

'Ongi etorris'

Las víctimas estuvieron representadas en la Cámara baja por Tomás Caballero, presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT). Su discurso se mostró conciliador, destacando la«importancia» de este homenaje, pero también crítico. Caballero hizo referencia a la ausencia de algunos grupos parlamentarios y se preguntó «¿qué esta sucediendo, qué genera estas ausencias en este día señalado?».

El presidente de la FVTreclamó al Gobierno que se impida en el ordenamiento jurídico los homenajes públicos a los presos de ETA cuando abandonan prisión –conocidos como 'ongi etorris'–. «Es de facto una incitación al odio, para que se vea en el homenajeado no a un asesino, si no a un héroe. No es el mensaje que queremos que lleguen a nuestros jóvenes».

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