Pere Aragonès, presidente de la Generalitat. / EP

El Govern abre formalmente las negociaciones presupuestarias con los comunes

El PSC mantiene la mano tendida pero avisa a Aragonès que no puede improvisar y dejarlo todo para el último momento

CRISTIAN REINO Barcelona

Tras la primera toma de contacto de ayer, en la que ambas acordaron abrir una vía de diálogo, el Govern y representantes de En Comú Podem han iniciado formalmente este jueves las negociaciones para desencallar los Presupuestos, bloqueados en estos momentos por la negativa de la CUP a tramitar las cuentas. Pere Aragonès y Jéssica Albiach rompieron ayer el hielo y este jueves han cogido el testigo dirigentes de un segundo nivel, para abordar cuestiones más concretas sobre las partidas de las cuentas. Los comunes, a través de su portavoz en el Parlament, David Cid, han fijado esta mañana sus condiciones. Cid ha abierto la puerta a no presentar enmienda a la totalidad y por tanto a facilitar la tramitación presupuestaria. Pero los comunes exigen, entre otras cuestiones, que el Govern aparque el macroproyecto de ocio y juego del Hard Rock en Vilaseca, junto a Port Aventura, en Tarragona, una reclamación que también ponen sobre la mesa los anticapitalistas. Cid, en RTVE, ha reprochado al Govern que haya tardado tanto en responder a su mano tendida. Abrir negociaciones a varias bandas es una «buena noticia» para En Comú Podem y es a su juicio lo «razonable». El encuentro entre el Gobierno catalán y la formación de la izquierda ha durado dos horas y media y se han emplazado a seguir negociando, eso sí, sin que hayan cerrado ningún acuerdo.

Junts afeó ayer a Aragonès la decisión de abrir negociaciones con los comunes, como posible plan B a la CUP, que sigue siendo el socio de preferencia del presidente de la Generalitat y formación con la que está previsto que hoy haya nuevas reuniones. La vicepresidenta de Junts, Elsa Artadi, ha cargado con dureza esta jueves contra el inicio de las conversaciones entre el Govern y la formación aliada de Podemos. A su juicio, Aragonès ha «cambiado las reglas de juego» pactadas entre ERC y Junts. «No investimos a un gobierno para pactar con los comunes sino para para una legislatura independentista», ha afirmado en Catalunya Ràdio. La negociación presupuestaria ha abierto un nuevo cisma entre los dos socios en el Ejecutivo. ERC prefiere a los comunes como socios alternativos a la CUP, mientras que Junts, a pesar de la retórica secesionista, prefiere al PSC, toda vez que ambos abogan por impulsar algunos de los grandes proyectos que están sobre la mesa, en parte por la presión de los alcaldes de la zona o los sectores económicos, como la ampliación del aeropuerto de El Prat, la candidatura olímpica de Barcelona-Pirineos 2030 o el Hard Rock de Vilaseca.

Aragonès abrió ayer negociaciones con los comunes y se reunió también con el jefe de la oposición y líder del PSC, Salvador Illa. El encuentro acabó sin acuerdo. Aragonès no ha incluido a los socialistas en la ecuación de la negociación presupuestaria, aun así, el PSC ha vuelto a tender la mano este jueves al Ejecutivo autonómico. Eso sí, la número 2 del grupo socialista, Alicia Romero, ha advertido a Aragonès de que si tiene problemas para aprobar sus cuentas, no puede dejarlo todo para el último minuto. A su entender, ha dejado en mal lugar a su consejero de Economía, Jaume Giró, y está improvisando, buscando alternativas a la CUP a última hora. El Govern tiene hasta el lunes para superar el debate de las enmiendas a la totalidad. La CUP ya ha registrado el bloqueo. Podría retirarlo antes del lunes. Pero si no lo hace, ERC y Junts necesitan el apoyo de al menos tres diputados de otro grupo para que las cuentas puedan ser tramitadas.

Mientras, ERC empieza a dar pistas de la oferta que podría trasladar a la CUP para que retire la enmienda a la totalidad. Los anticapitalistas reclaman cinco puntos: vivienda, aumento de la presión fiscal, grandes proyectos como la ampliación del aeropuerto, Hard Rock y los Juegos Olímpicos de 2030, que tienen que paralizarse, Mossos y el referéndum. Sobre este último, los antisistema exigen a Aragonès el compromiso de trabajar para alcanzar las condiciones que permitan realizar un referéndum de autodeterminación durante esta legislatura, además del compromiso público de explicitar el límite temporal de la mesa de diálogo. Sobre la cuestión del referéndum, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, propone en 'naciodigital.cat' crear un grupo de trabajo entre ERC, Junts y la CUP, que determine cuáles tienen que ser las condiciones que deben darse para impulsar un nuevo embate contra el Estado en forma de referéndum.