El ministro de Consumo, Alberto Garzón / EP

La Moncloa ordena a los ministros desinflar la polémica en torno a Garzón

El Gobierno pretende acabar con «el ruido» para zanjar un debate que ha expuesto las carencias de la coalición

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

La Moncloa ha impartido instrucciones a los ministros para poner punto final a la polémica en torno a las palabras del titular de Consumo sobre la calidad de la carne en la ganadería intensiva. El cruce de reproches, admiten PSOE y Unidas Podemos, no ha puesto en peligro la coalición pero ha expuesto las debilidades de la alianza.

La orden surtió efecto y este jueves no se escucharon nuevas críticas internas al titular de Consumo. La postura del Gobierno es la que exponga la ministra portavoz, apuntaron desde la Moncloa. Las titulares de Ciencia y de Transportes siguieron el dictado al pie de la letra. Diana Morant situó la tormenta de los últimos días en el terreno de «la anécdota» porque «no hay polémica dentro del Gobierno». Raquel Sánchez sostuvo que la coalición «funciona» por encima del «ruido excesivo» generado por los comentarios de Garzón.

También la vicepresidenta tercera denunció «el ruido mediático» generado en torno a un asunto (las macrogranjas) sobre el que hay «consenso total» en el Gobierno. «No hay motivo para cesar (al ministro de Consumo) ni para dimitir», sostuvo Teresa Ribera.

Garzón también recogió velas en el enfrentamiento con sus colegas de Consejo de Ministros, aunque se quejó de que algunas críticas de presidentes autonómicos socialistas estén basadas en «chascarrillos». No individualizó, pero el castellano-manchego Emiliano García Page y el aragonés Javier Lambán han sido los dos más beligerantes contra el titular de Consumo.

Maltrechas relaciones

Garzón también dio este jueves un paso para reconstruir las maltrechas relaciones con los ganaderos y se reunió con la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Un encuentro que en el Ministerio calificaron de «fructífero y productivo». El ministro, según la versión oficial, defendió la ganadería extensiva y familiar «que genera puestos trabajos y produce arraigo en la población».

Aceptó además una invitación para visitar explotaciones ganaderas sin la presión de los procesos electorales porque, explicó el secretario general de la UPA, Lorenzo Ramos, «está habiendo mucha politización» y «no estamos dispuestos a que nadie coja bandera política de esta situación».