Alberto Núñez Feijóo, en una imagen de archivo. / EP

Feijóo enfría su candidatura hasta la reunión de la junta directiva del martes

El presidente de la Xunta reclama calma y dejar que «las cosas fluyan y se haga con total normalidad»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

El chaparrón de elogios y de emplazamiento a que presenta su candidatura no han hecho mella en Alberto Núñez Feijóo. El presidente de la Xunta de Galicia señaló que hasta que se reúna la junta directiva nacional del PP este martes no va a dar ningún paso en ese sentido, y entonces ya veremos porque tiene de plazo hasta mediados de marzo.

En caliente, a la salida de la reunión de los líderes territoriales la madrugada de este jueves, advirtió que no iba a decir nada sobre «ocupar una vacante que no es tal ni sobre la presentación a un congreso (del PP) que no está convocado». Hacerlo antes, añadió, «sería muy sorprendente que venga un señor a decir que se presenta». Advirtió, además, a sus compañeros de partido que agradecía «la unanimidad» de los apoyos, pero se reservaba la última palabra. «El que tiene que decidir si se presenta soy yo», y dar ese paso ahora, cuando Pablo Casado no ha dimitido y sigue al frente del PP, sería «profundizar en la frivolización de la política». Reclamó calma y dejar que «las cosas fluyan y se haga con total normalidad».

Horas después, al llegar este jueves por la mañana al aeropuerto de Santiago, se mostró aún más cauto sobre su candidatura. Apuntó que no era el momento de hablar de ello, máxime tras la invasión rusa de Ucrania. «No vamos a hablar del congreso hasta que se convoque» porque en este momento solo es «un hecho futuro e incierto». El martes, insistió, será el momento de empezar a hablar de candidatos y recorrer «el iter democrático de un congreso de un partido democrático».

Entre los dirigentes del PP no hay dudas. «O es Feijóo o es el caos», apuntó uno de los líderes territoriales antes de la reunión con Casado. Pero también reconocen en las alturas del partido que el proceso de «entronización» se puede torcer si aparece algún aspirante, que no sería alguien reconocido sino un militante o un alcalde de algún municipio pequeño. Eso obligaría, si se cumplen todos los requisitos de avales, a abrir el proceso de primarias.

Es una posibilidad remota, pero no imposible. En el PP, entretanto, el coro de voces favorables a que Feijóo tome las riendas del partido no para de crecer. Hasta el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, rompió una lanza en su favor: «Es una persona muy cualificada y con mucha experiencia».