Albertto Núñez Feijó. / Vídeo: Atlás

Feijóo se desvincula del pacto sobre el Poder Judicial y alega que Casado no le informó

El líder del PP acusa al Gobierno de filtrar el documento como medida de presión para imponer su criterio y avisa de que no aceptará «amenazas»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

La renovación de la cúpula del Consejo General del Poder Judicial va camino de enquistarse hasta final de la legislatura. PSOE y PP tratan de desencallar el asunto, pero las maniobras de los socialistas para presionar a los populares y que se avengan a un pacto están terminando por dinamitar cualquier tipo de acuerdo. En Génova avisan de que las «amenazas» no van con ellos y se desvinculan de cualquier documento que la anterior dirección de Pablo Casado acordara con Moncloa para renovar el órgano judicial, que acumula un retraso de más de tres años. «Evidentemente que no conocía ese acuerdo», aseguró este jueves el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante una visita a Porto do Son, en A Coruña.

El jefe de la oposición acusó al Gobierno de «filtrar» el texto que rubricaron en octubre Félix Bolaños y Teodoro García Egea, por el que los conservadores se comprometían a reformar la ley del Poder Judicial y desbloquear después el nombramiento de magistrados del Tribunal Constitucional, como estrategia de presión para imponer su criterio de cara a la renovación del CGPJ. «Nos dijeron que si no llegábamos a un acuerdo, filtrarían ese papel. No vamos a aceptar que nos amenacen», dijo en alusión a la conversación entre el ministro de Presidencia y Esteban González Pons, donde el primero «amenazó» al interlocutor del PP con hacer público el documento si no se negociaba bajo sus términos y condiciones.

Feijóo reconoció que su antecesor no le facilitó el documento durante el traspaso de poderes que tuvo lugar el pasado abril en su despacho de la planta séptima de Génova ni tampoco le informó de su existencia. Es más, nunca, afirmó, se ha tratado «ni en el actual comité de dirección ni en el anterior». Un texto además, que a ojos del dirigente conservador no tiene valor, porque en su encuentro con Pedro Sánchez en la Moncloa tras asumir las riendas del PP, quedó claro que se partía de cero, y se «retomaban las conversaciones», que no «las negociaciones», apuntilló, porque «empezábamos una nueva etapa».

En rebeldía

El único documento que reconoce Feijóo es el que enviaron al Gobierno el pasado 11 de julio con la propuesta del PP, y que, planteaba, entre otros aspectos, que no se elijan a jueces próximos a ningún partido o que un ministro tenga que esperar una demora de siete años para ser fiscal general, en alusión a Dolores Delgado, ya fuera del cargo. «Y no tenemos más respuesta –aseguró– que la modificación unilateral» de la ley del Poder Judicial para levantar la restricción a los nombramientos que el propio Ejecutivo aprobó con los votos de sus aliados parlamentarios.

A pesar de este nuevo desencuentro, los populares siguen abiertos a retomar el diálogo y llegar a un acuerdo sobre el CGPJ aunque para ello, el Gobierno debe retirar su contrarreformapara poder renovar solo a los magistrados del Constitucional. Una opción que no entra en los planes del Ejecutivo que ayer volvió a exigir al líder del PP que deje de estar «en rebeldía» y asuma su compromiso de renovar el mandato del Poder Judicial. «Es inexcusable el cumplir la Constitución», aseveró la portavoz gubernamental, Isabel Rodríguez.

La mano de Sánchez tras los insultos de Bolaños

Sobre las palabras que Bolaños le dedicó el miércoles diciendo que «no es de fiar», Feijóo prefirií no entrar en el juego y consideró que ese exabrupto y otros de los que es objeto tienen que ver con «instrucciones que se dieron después de las elecciones andaluzas, para ir contra mi». «Si cada vez que hablan de mí me lo tengo que aprender, no tendría tiempo para trabajar», dijo con sorna.