Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, junto al expresidente Aznar, hoy, en un coloquio / efe | Vídeo: ATLAS

Feijóo se ve presidente y abraza la gestión de Aznar contra la crisis

El expresidente contrapone la «extraordinariamente sana competencia fiscal» que impulsan Madrid y Andalucía a la «izquierda carnívora» que planea «cómo comer a impuestos»

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO

Alberto Núñez Feijóo comenzó la semana avalando la decisión del presidente de Andalucía de deflactar la tarifa del IRPF y de suprimir el Impuesto del Patrimonio asistiendo al acto en que Juanma Moreno Bonilla anunciaba estas propuestas y la termina del mismo modo y, además, acompañado y respaldado a su vez por el expresidente José María Aznar en la Fundación Faes, donde ambos protagonizaron un coloquio.

«La competencia fiscal es extraordinariamente sana», afirmó Aznar en referencia a la eliminación del Impuesto del Patrimonio en Madrid y en Andalucía. Y calificó la idea del nuevo tributo anunciado por el Gobierno como propio de «una izquierda carnívora y desnortada». Feijóo, por su parte, tachó las medidas del Ejecutivo de «frivolidades fiscales» y le acusó de distraer con el nuevo impuesto sobre la riqueza el hecho de que «no le quiere bajar los impuestos a las rentas medias y bajas».

Como alternativa al tributo sobre el patrimonio, el presidente del PP le invitó al Gobierno a «hacer lo que quiera con los tramos altos de la renta», pero le advirtió contra «gravar todos los años lo mismo».

El presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ya había afirmado en otro acto celebrado a primera hora de la mañana de este viernes que ahora cuando la situación financiera de alguna comunidad autónoma le permite «minorar» el Impuesto sobre el Patrimonio o eliminarlo «se monta un gran follón por los mismos que eliminaron este tributo en el año 2007».

«En el año 2007 se estaba de acuerdo en eliminar» esta figura fiscal, había abundado Núñez Feijóo, en referencia a la medida adoptada por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero de suprimir el impuesto, para después recuperarlo en 2011 como consecuencia de la grave crisis financiera española y en el conjunto de Europa.

Feijóo calificó de «falsa polémica» la discusión alrededor del Impuesto del Patrimonio, desatada por la decisión de Andalucía de suprimirlo, uniéndose así a la Comunidad de Madrid, que lo dejó sin aplicación desde hace años. Murcia también ha avanzado que podría eliminarlo en el año 2023. Como contrapartida, el Gobierno ha anunciado la creación de un nuevo impuesto temporal que gravará los altos patrimonios.

También durante la mañana, el presidente de Galicia, Alfonso Rueda, anunciaba la ampliación de la bonificación del Impuesto del Patrimonio en esa región desde el 25% actual hasta el 50%. De esta manera, este territorio se desmarca tanto de autonomías gobernadas por el Partido Popular donde no se plantean modificaciones en este tributo, como Castilla y León, como de aquéllas en las que se ha eliminado hace años, como Madrid, o como las que han anunciado su inminente desaparición, como Andalucía. Murcia, por su parte, ha anticipado la posibilidad de que se suspenda la aplicación del tributo en el año 2023.

Los años de Aznar, un modelo para Feijóo

Alberto Núñez Feijóo presentó los años de Aznar como un modelo para su potencial gestión si llegara a convertirse en presidente del Gobierno y relató que entre el año 1996 y 2004 se duplicó el PIB, la renta per cápita aumentó un 50%, se bajaron los impuestos y hubo equilibrio presupuestario. «Es el modelo que funciona», aseveró. «Los libros de la gestión económica están escritos en los ocho años de Aznar y los siete años de Rajoy», añadió. E ironizó con la idea de que seguramente ya «le toque» gobernar: siempre que ha habido problemas económicos en España le ha tocado gobernar al PP, dijo, y ahora, apuntó, hay más problemas que en los últimos quince o veinte años en las cuentas públicas. «A lo mejor nos toca. Le diré a Aznar que nos eche una mano», sonrió.

«Se pueden bajar los impuestos. El objetivo no es recaudar menos, sino bajar los impuestos porque con ello se puede recaudar más», insistió Feijóo.

Críticas populares a los cambios de previsiones del Gobierno

El presidente nacional del PP despachó duras críticas al Ejecutivo por la gestión de la crisis desatada por la guerra de Ucrania. En un símil sanitario, Feijóo enumeró que «los principales errores del médico (en referencia al Gobierno)» han sido «no haber advertido la crisis», decir que la inflación «iba a ser un tema temporal» y «haber reaccionado tarde y mal».

También cargó contra el Gobierno por los cambios en sus previsiones económicas: «Llevamos cuadros macro que se cambian cada tres meses y a la baja». Feijóo se refirió a las declaraciones de la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, que permiten inferir que la previsión de crecimiento del PIB para 2023 se rebajará desde el 2,7% hasta el 2%: «no tenemos un cuadro macroeconómico. Estamos haciendo lo que podemos», ironizó Feijóo, quien añadió que se están incumpliendo las previsiones de los cuadros macro de 2021, 2020 y 2019.

«La situación económica, digan lo que digan, éste es el principal problema», afirmó Feijóo. «Esta subida desbocada de los precios, si no la paramos, deteriorará nuestra economía, perderemos competitividad y nos convertiremos en un país más pobre», señaló el popular. «Tenemos que tomar decisiones», instó. Y puso el foco en la preservación de los empleos ayudando a las empresas y a las rentas bajas.

También insistió en el aumento de la deuda española, cuyo volumen convierte al país en vulnerable ante las subidas de los tipos de interés. Y, en este sentido, afirmó que en un contexto de endurecimiento de los costes de financiación «no conviene activar los impuestos», en referencia al bancario, puesto que, a su juicio, redundará en un encarecimiento adicional del crédito, que «volverán a pagar los de siempre».

Política exterior

Y en un foro con el título 'Europa después de la invasión rusa de Ucrania' también hubo lugar para las críticas al Ejecutivo por su política exterior y de defensa: «No deberíamos discutir por lo que somos desde hace décadas: participantes y miembros de la estructura militar de la OTAN». Feijóo puso de relieve las disputas en el seno de la coalición sobre el compromiso de incrementar el gasto militar para cumplir con la Alianza Atlántica y las «manifestaciones constantes de una parte del gobierno contra una alianza que defiende las libertades». Feijóo a ello contrapuso cómo con Aznar se produjo la entrada en el euro y en la estructura militar de la OTAN y cómo Rajoy evitó la intervención de España y recompuso las relaciones con Estados Unidos tras haber quedado rotas con el Gobierno socialista anterior.