La portavoz del PNV en el Senado, Estefanía Beltrán de Heredia. / EFE

El PNV exige a Sánchez medidas energéticas a largo plazo para no ir «a salto de mata»

Insta al Gobierno a atender las «realidades diferentes» de cada comunidad y le reprocha que pida adhesiones «a pies juntillas»

Xabier Garmendia
XABIER GARMENDIA

El apoyo clave que el PNV concedió al decreto de ahorro no oculta que la receta de los jeltzales para mitigar la crisis energética dista bastante de la del Gobierno. La formación liderada por Andoni Ortuzar considera que la respuesta está siendo «coyuntural e insuficiente» ante un problema «que tiene todos los visos de convertirse en estructural». Por ello, uno de los principales socios de legislatura de Pedro Sánchez le exige que deje de ir «a salto de mata» con «un popurrí de medidas improvisadas» y se ponga manos a la obra mediante actuaciones a largo plazo, entre las que incluye un segundo cargadero de gas en el Puerto de Bilbao.

No es que el PNV pretenda poner palos en las ruedas del Gobierno de coalición. Es más, la portavoz en el Senado, Estefanía Beltrán de Heredia, ha censurado los «mensajes catastrofistas» y ha reafirmado su compromiso por «el diálogo y el acuerdo». Sin embargo, como viene siendo habitual desde el comienzo de la legislatura, los nacionalistas vascos discrepan de las formas de Sánchez: «Nuestro grupo actúa con responsabilidad, pero no se puede exigir que a pies juntillas y con los ojos tapados, sigamos respaldando sus decisiones cuando no se comparten análisis ni propuestas previamente ni hay un trabajo conjunto».

Las críticas de los jeltzales al paquete energético se centran en la falta de una planificación definida para los distintos escenarios posibles y en la ausencia de un plan de protección para los sectores más expuestos al incremento de precios de la energía. El PNV ha visto este martes satisfecha por Sánchez su petición de apoyo a las empresas cogeneradoras de energía, como las plantas papeleras, que se verán bajo el paraguas de la excepción ibérica. Pero, además, lanzan otras propuestas como la interrumpibilidad voluntaria y remunerada para la electricidad y el gas, y la creación de un intermediario entre el consumidor y el operador.

Beltrán de Heredia también ha dicho echar de menos que se apliquen medidas adaptadas a las «realidades diferentes» de cada comunidad en función del peso de la industria, el consumo de energía y la implantación de fuentes renovables. «Requieren respuestas específicas y adaptadas a realidades particulares», ha demandado. Igualmente ha denunciado posibles invasiones competenciales por parte del Gobierno central a la hora de diseñar el decreto de ahorro. Un paquete de medidas que, pese a su apoyo, el PNV hubiera preferido que incluyera medidas «incentivadoras» en lugar de «coercitivas o sancionadoras».