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El fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz con Dolores Delgado el pasado mes de octubre en un acto oficial. EP
Dolores Delgado vuelve a incendiar la Fiscalía

Dolores Delgado vuelve a incendiar la Fiscalía

La determinación del fiscal general de nombrar este jueves a su predecesora al frente de Memoria Democrática pese a la sombras de incompatibilidad y amiguismo indigna a buena parte de la carrera | La asociación mayoritaria exige la dimisión de Álvaro García Ortiz por la «burda maniobra» para colocar a Delgado

Miércoles, 7 de junio 2023, 11:07

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De nuevo Dolores Delgado en el ojo del huracán. La exministra de Justicia, que pasó directamente del Gobierno de Pedro Sánchez a convertirse en fiscal general del Estado, vuelve al centro de la polémica ahora por la determinación del actual máximo responsable del Ministerio Público, Álvaro García Ortiz, de colocarle a toda prisa y antes de las elecciones generales al frente de la nueva Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática.

Este jueves, el Consejo Fiscal va a debatir y, llegado el caso, a aprobar la designación de Delgado al mando de esta nueva fiscalía especial. Y ello a pesar de que siete de los nueve vocales han pedido desconvocar ese pleno que el propio García Ortiz adelantó al poco de conocerse el 29 de mayo que Sánchez convocaba las Elecciones Generales para el 23 de julio. De nada han servido las quejas, ni siquiera de la exfiscal general del Estado Consuelo Madrigal. La reunión se mantiene porque García Ortiz se niega a aplazarla hasta después de los comicios generales, arguyendo que en anteriores ocasiones no se pospusieron otros cónclaves para aprobar nombramientos por la convocatoria de elecciones. Eso sí, esos nombramientos no llevaban aparejada la carga política que siempre rodea a cualquier tema que se refiera a Delgado.

Las maniobras para conseguir hacer realidad contra viento y marea y a contrarreloj este controvertidísimo nombramiento por parte del propio García Ortiz han acabado incendiando la carrera, donde solo los afines a Delgado y García Ortiz en la Unión Progresistas de Fiscales (UPF) defienden la absoluta limpieza de todo lo que está pasando y rechazan ver sombras de posible «dedazo» o de supuesto «ejercicio de amiguismo». Y es que García Ortiz no solo es uno de los mejores amigos de 'Lola' Delgado, sino que tanto él, como su mujer, Pilar Fernández, han mejorado de forma notable su posición en escalafón a la sombra del mandato Delgado.

Reciprocidad

Los nombramientos recíprocos y a dedo se han sucedido en los últimos tres años. Delgado, como fiscal general de Estado -cargo que ocupó entre febrero de 2020 y julio de 2022- aupó al poco de llegar a García Ortiz como jefe de la Secretaría Técnica del Ministerio después de que éste pasara dos décadas en Galicia destinado a la Fiscalía de Medio Ambiente. Ambos ya eran muy amigos y había ocupado diversos cargos en la Unión Progresista de Fiscales. Pilar Fernández, durante el mandato de Delgado fue ascendida por libre designación de categoría: primero como adjunta a la Fiscalía de Género y luego como fiscal en la Unidad de Apoyo.

Cuando el pasado verano Delgado, por motivos de salud, dejó la Fiscalía General del Estado propuso para el puesto a García Ortiz, quien en septiembre, a su vez, ascendió a la exministra en el escalafón al nombrarle fiscal de sala de lo Militar en el Supremo, una designación que está recurrida ante el propio alto tribunal.

Con estos antecedentes, no son pocos en la carrera fiscal los que piensan que el fiscal general del Estado debería abstenerse en el pleno de este jueves; en el debate y la votación sobre el nombramiento de Delgado visto el «interés personal» que tiene en el asunto, al tiempo que recuerdan que el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal fija la obligación de apartarse de un refrendo que pueda estar condicionado bajo pena de ser sancionado.

La nueva promoción de Delgado a la sombra de su amigo tiene, no obstante, otros puntos de controversia. Según diversas fuentes, el pasado enero, y sin concurso alguno, encomendó a Delgado, ya por entonces en la fiscalía militar, que se ocupara de asuntos de Derechos Humanos para ir engordando su currículum con vista a su nombramiento al frente de la nueva Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática.

Pareja de Garzón

Y ahí radicaría otro de los problemas de la designación de Delgado para esta fiscalía especial: la existencia de un posible conflicto de intereses. No solo por el hecho de que una exministra de un Gobierno socialista supervise el cumplimiento de una ley estrella de ese mismo Ejecutivo, sino también porque Delgado mantiene desde hace años una relación sentimental con el exjuez Baltasar Garzón, hoy es abogado especialista en Derechos Humanos. De hecho, en los últimos meses Delgado y Garzón han coincidido en diversos seminarios.

A pesar de todas las dudas y sombras que rodean este nuevo nombramiento de Dolores Delgado, si García Ortiz se empeña en no abstenerse y sacarlo adelante este jueves en el consejo, no habrá forma de impedírselo, porque la votación no es vinculante. La única fórmula para bloquear esa controvertida designación sería la falta de quórum por la ausencia de más de la mitad de los doce miembros del mismo.

En este ambiente enrarecido en extremo, la Asociación de Fiscales (AF), la mayoritaria en la carrera fiscal, ha pedido este miércoles la dimisión del fiscal general por la «burda maniobra» para nombrar a su antecesora y por proporcionar «información manipulada» a través de los canales oficiales del Ministerio Público a modo de «descrédito» de Consuelo Madrigal por pedir que aplazara un pleno que se prevé ya muy caldeado.

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