Casado: «No vamos a asistir en silencio a este proceso destituyente»

El líder del PP defiende su asistencia a la manifestación de Colón porque «nuestra obligación es estar con la España real e indignada»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

Pablo Casado ha defendido este martes su presencia en la manifestación del 13 de junio en Madrid contra los indultos a los líderes del 'procès', donde volverá a coincidir con Santiago Abascal por primera vez desde que rompiera amarras con Vox. «No vamos a asistir en silencio a este proceso destituyente, contra la soberanía y contra las instituciones de los españoles», ha asegurado en un desayuno informativo de Europa Press.

El líder del PP se ha mostrado sorprendido por la «agenda mediática» de la concentración que atribuye a la propaganda de Moncloa «para huir y ocultar la realidad» sobre la concesión de esta medida de gracia a los dirigentes independentistas. Considera «irrelevante» qué partidos secunden una manifestación que ha convocado una plataforma cívica. «Nuestra obligación es estar con la España real, la indignada. Si eso nos hace compartir con otras formaciones un espacio, bienvenido sea. A mí me daría vergüenza hacerme fotos con EH Bildu. A mí me daría vergüenza tener que explicar a mis votantes que estoy pactando una investidura con los que llaman bestias tarados a los españoles», ha remarcado.

En la dirección nacional han sopesado los costes políticos de que su presidente acuda o no la concentración de Colón, y tras deshojar la margarita han llegado a la conclusión de que es mejor no dejar que Abascal monopolice la protesta. Eso sí, evitarán que se repita la foto de febrero de 2019, que ha servido desde entonces a la izquierda de arma arrojadiza. «No aceptamos la demonización de la sociedad española, que se manifiesta pacíficamente contra quien abandona la Constitución que ha prometido defender», ha señalado Casado.

El jefe de la oposición cree que el Gobierno no se va a quedar sólo en los indultos y va a ir más allá con tal de seguir un día más en Moncloa. «No son el final de un proceso, son el inicio. El inicio de un nuevo empuje radical destinado a hacer creer que la Constitución era en realidad una mera disposición transitoria pendiente de ser desarrollada a gusto del nacionalismo y la izquierda radical», ha incidido.

Crisis con Marruecos

Casado se ha referido también a la crisis diplomática con Marruecos. En su opinión, el Gobierno se ha equivocado desde el primer día en su relación con Rabat y ha puesto en riesgo «la cooperación antiterrorista y de lucha contra el narcotráfico». Ha confirmado también que el jefe del Ejecutivo no le ha vuelto a informar sobre la situación, a pesar de que se comprometió a ello durante la conversación que ambos mantuvieron.