El presidente de la Generalitat, Pere Aragonés. / EFE / EP

Aragonès espera cerrar esta semana una reunión con Sánchez

El presidente de la Generalitat evita cerrar filas con el Gobierno en el contencioso con Marruecos

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, iniciará esta semana los contactos directos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con vistas a empezar a afrontar la resolución del conflicto catalán. Aragonès ha anunciado esta mañana que esta misma semana hablará con Sánchez. «Hemos convenido que esta semana tengamos una conversación tranquila», ha señalado.

De la llamada, espera cerrar un encuentro formal y presencial en La Moncloa para las próximas semanas. De esa reunión, debería salir la fecha en que se reanudará la mesa de diálogo entre los dos gobiernos para abordar la cuestión catalana. Aragonès trasladará al jefe del Ejecutivo que la solución pasa por una ley de amnistía y por ejercer la autodeterminación. Sobre los indultos, no ha querido especular. Solo ha expresado que no se oponen a las medidas de gracia en tanto en cuento sirvan para hacer más llevadero el dolor de los presos. El presidente de la Generalitat, en su primera comparecencia tras la primera reunión ejecutiva del Govern, ha reclamado a Sánchez que adopte la decisión más justa y cuanto antes sobre los indultos.

En relación a la mesa de diálogo y sobre el deseo que expresó ayer su partido, ERC, de que Oriol Junqueras pueda participar en la delegación catalana en la negociación con el Gobierno, ha precisado que se trata de reuniones de gobierno a gobierno y que será el Ejecutivo catalán quien decidirá quién forma parte de la delegación catalana. «Nos gustaría que los presos estén en libertad y puedan participar en la vida política», ha señalado en una rueda de prensa desde el Palau de la Generalitat. «Hay que poner en marcha la mesa cuanto antes», se ha conjurado.

Aragonès, que ha anunciado que su ejecutivo estará presente en todos los foros donde pueda defender los intereses de los catalanes, ha evitado cerrar filas con el Gobierno central en el contencioso con Marruecos. El Gobierno marroquí comparó ayer la crisis del Sáhara con el 'procés' de Cataluña. «No cierro filas con nadie», ha dicho, después de expresar, ante la pregunta de que si el hecho de que la cuestión catalana esté saliendo en diferentes ámbitos internacionales como una motivo de controversia contra el Gobierno central y si ahí podría encontrar el secesionismo una ventana de oportunidad, que el «conflicto catalán se resolverá entre Cataluña y España«.

En la primera reunión del Govern, el consejo ejecutivo ha tomado dos decisiones, ambas cuestiones técnicas que nada tienen que ver con la reivindicación soberanista. Por un lado, ha anunciado la creación de un grupo de trabajo para abordar la reforma de los protocolos sobre la actuación de los Mossos en los desahuicios de pisos. Era uno de los puntos recogidos en el acuerdo entre ERC y la CUP, que reclamaba apartar a los antidisturbios de los desalojos, y el Govern se ha comprometido a introducir cambios. En segundo lugar, el Gobierno catalán convocará en breve una mesa de trabajo con las instituciones, Aena y sectores afectados para decidir qué hacer con la ampliación del aeropuerto del Prat, que reclaman los empresarios y Aena.