La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, durante su intervención / EFE

Arrimadas afirma que Ciudadanos representa «el liberalismo progresista» que necesita España

La líder del partido naranja cerró la asamblea de dirigentes con un largo discurso, en el que ni se acordó de Albert Rivera aunque citó un rosario de pensadores y dirigentes liberales

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

Inés Arrimadas clausuró hoy la convención nacional de Ciudadanos con una andanada al PSOE, intentó marcar distancias con el PP y apeló al orgullo liberal. Afirmó que su partido representa el «liberalismo progresista», un apellido, dijo, que Pedro Sánchez «ha mancillado». Porque, añadió, no es progresismo construir la mayoría parlamentaria «más reaccionaria» con independentistas y populistas para mantenerse en el poder.

La líder del partido naranja cerró la asamblea de dirigentes con un largo discurso, en el que ni se acordó de Albert Rivera aunque citó un rosario de pensadores y dirigentes liberales. Intentó de nuevo mostrarse equidistante de «los conservadores» del PP y «los sanchistas» del PSOE, y buscó la fibra interna de su partido porque Ciudadanos es el «espacio liberal» que «necesita» España. Es, prosiguió, la formación que representa el «verdadero progresismo, y no lo que defiende Sánchez».

Acusó al líder socialista de haber construido un proyecto político y una mayoría en el Congreso que son «lo más alejado del progresismo» y «más contrario a la izquierda» cuando asume los «mantras» de nacionalistas, independentistas y populistas. También endosó a Sánchez y los socialistas el papel de los usurpadores al intentar apropiarse de «banderas que no les pertenecen», como el ecologismo, el feminismo, la igualdad o el progresismo.

El partido naranja, a tenor de la intervención de su líder, ha detectado que su superviviencia pasa por el caladero de votantes desencantados del PSOE, no así del PP, partido que evitó mencionar, tampoco a Pablo Casado. Solo ratificó que la opa hostil lanzada por los populares no va a lograr su objetivo y reclamó a los suyos que hagan oídos sordos a «los cenizos y los pesimistas».

En clave interna reconoció errores por los que ya han pagado en las urnas, pero consideró que el desplome no solo es atribuible a la dirección del partido. También, prosiguió, es responsabilidad de sus votantes porque son «los más exigentes» y anteponen «la razón a las vísceras».

Pero todo va a cambiar a partir de ahora, auguró Arrimadas, porque con esta convención Ciudadanos se ha rearmado y ha sentado las bases para demostrar que es un partido «liberal, de centro, de progreso, reformista y limpio».