La Fiscalía de Bruselas no cita aún ante el juez a los exconsejeros catalanes

La Fiscalía de Bruselas informó ayer de que los exconsejeros catalanes huidos en Bélgica Toni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret se han puesto a disposición de la justicia del país y decidió no citarles por el momento a comparecer ante un juez de instrucción por considerar que no hay riesgo de fuga.

EFE / BRUSELAS

El Ministerio Público confirmó en un comunicado que está en contacto con los abogados de los tres políticos independentistas y que estos les han transmitido que "sus clientes están a disposición de la justicia belga".

"Por esa razón y dado que no existe un riesgo manifiesto de fuga, la señora Serret, y los señores Comín y Puig no están siendo buscados activamente", dijo la Fiscalía tras examinar este lunes las euroórdenes emitidas contra ellos el pasado viernes por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

La Fiscalía de la capital belga explicó que por el momento los tres exconsejeros no han comparecido ante un juez de instrucción aunque "es posible que este sea el caso en el futuro próximo".

Nuevo proceso

El Ministerio Público belga ha pedido además información a las autoridades judiciales españolas a través de Eurojust (la unidad de cooperación judicial de la Unión Europea) aunque no precisó exactamente qué datos ha solicitado.

Asimismo, indicó que este proceso no es la continuación del abierto en noviembre de 2017 cuando la Audiencia Nacional de España emitió por primera vez los mandatos de arresto europeos contra ellos, sino uno nuevo basado en las euroórdenes emitidas la semana pasada por el Supremo español.

La Fiscalía rehusó "anticipar" cuales serán los siguientes pasos en el proceso a partir de ahora, pero fuentes de la institución indicaron a Efe que una vez que ésta reciba la información solicitada a España podría citar a los exconsejeros para que declaren ante un juez de instrucción.

En ese caso, deberían presentarse primero ante las autoridades policiales -aunque según las fuentes esto podría ser un trámite muy breve- para después ser escuchados por el juez.

Si los exconsejeros no aceptan su entrega a España, el juez deberá decidir en un plazo de 24 horas si deben ser detenidos o si pueden salir en libertad con o sin medidas cautelares mientras se resuelve el caso.

Cristophe Marchand, el abogado en Bélgica de Serret y Comín y parte del equipo jurídico conjunto de los exconsejeros huidos junto al expresidente Carles Puigdemont, dijo a Efe antes de conocer la información de la Fiscalía que supone que se van a seguir "los mismos pasos que en noviembre" a la hora de dirimir la euroorden y confirmó que, como entonces, han transmitido al fiscal belga que estaban a disposición de la justicia.

Si se repite el esquema seguido en noviembre, el juez de instrucción deberá fijar una fecha para la vista del caso en la Cámara del Consejo de Bruselas (juzgado de instrucción), que tendrá quince días para decidir si les extradita o no.

Contra esta decisión cabe recurso ante el Tribunal de Apelación y, después, ante la Corte de Casación, que tendrán ambos quince días para decidir.

Según el procedimiento que rige las euroórdenes -que permiten la ejecución simplificada de mandatos de arresto de un país de la UE por parte de otro- los países tienen en total 60 días a partir del arresto de las personas buscadas para decidir sobre su entrega, plazo que pude ampliarse a 90 días en circunstancias excepcionales.

De Alemania, Bélgica y Escocia

Un juez del Supremo español reactivó el viernes pasado las euroórdenes contra Puigdemont y los exconsejeros que lo acompañaron en su huida a Bélgica (Antoni Comín, Meritxell Serret, Lluís Puig y Clara Ponsatí), además de que emitió una orden de arresto internacional para la secretaria general de ERC, Marta Rovira, fugada a Suiza.

Siguen en Bélgica Comín, acusado de un delito de rebelión y otro de malversación de caudales públicos, así como Puig y Serret, acusados de desobediencia y malversación.

Por su parte, Puigdemont fue detenido el domingo en Alemania, a dónde llegó desde Finlandia, y permanecerá detenido en este país mientras se tramita la euroorden contra por rebelión y malversación dictada contra él por el juez de instrucción ante el que ha comparecido esta tarde y que le deja en prisión.

Ponsatí, que recientemente se trasladó de Bélgica a Escocia (Reino Unido), anunció este lunes que se entregará a las autoridades británicas "a más tardar el jueves", pero recurrirá la orden cursada por España.