Juan Carlos I tras su llegada al aeropuerto. / AFP

Juan Carlos I ya está en España tras 22 meses de exilio voluntario

El jet privado fletado por el exjefe del Estado ha llegado a las 19.13 horas a Vigo en un vuelo sin escalas de ocho horas desde Abu Dabi | La infanta Elena ha acudido al aeropuerto de Pontevedra a recibir a su padre

MELCHOR SÁIZ-PARDO | MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

El avión que ha traído a España de vuelta a Juan Carlos I tras casi 22 meses de exilio voluntario en Emiratos Árabes ha aterrizado este jueves a las 19:13 horas en el aeropuerto de Peinador, en Vigo, tras casi ocho horas de un vuelo de más de 6.000 kilómetros sin escalas desde Abu Dabi. El emérito ha sido recibido en el aeródromo de Pontevedra por su hija Elena, que había llegado poco antes desde Madrid en vuelo regular de Iberia, y por Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo y en cuya casa se alojará el exjefe del Estado durante su estancia en Galicia.

Desde el aeropuertos vigués, el emérito y su caravana, compuesta por cinco vehículos, han emprendido viaje por carretera de inmediato a Sanxenxo (distante 60 kilómetros del aeropuerto), donde el exjefe del Estado tiene previsto pasar el fin de semana presenciando las regatas antes de desplazarse a Madrid para encontrarse el lunes con el Rey Felipe y doña Sofía.

Arriba. Juan Carlos I, en el momento de bajar del avión. Debajo. El rey emérito, entrando en el coche de Pedro Campos. Juan Carlos I saluda tras aterrizar en Vigo. / Efe y Reuters

El despliegue de seguridad en Peinador para la llegada de Juan Carlos de Borbón después de 655 días de ausencia ha sido extremo, con un centenar de agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, incluido el equipo Pegaso antidrones del instituto armado y efectivos de los Tedax.

Juan Carlos I ha volado a España en un avión privado Gulfstream G450 matriculado en Aruba, que despegó del aeródromo de Abu Dabi a las 11.15 horas (hora peninsular española, dos horas más en Emiratos).

El Gulfstream G450 en el que ha viajado el emérito a Vigo tiene un precio chárter estimado por hora de más de 7.000 euros. El aparato tiene capacidad para 16 personas, incluida la tripulación y autonomía de 4.350 millas náuticas, algo más de 8.000 kilómetros, por lo que no ha necesitado hacer escalas para llegar desde Abu Dabi a Vigo.

Casi dos años después de su exilio voluntario en Abu Dabi, Juan Carlos pasará su primera noche en Sanxenxo (Pontevedra), donde permanecerá este fin de semana se disputa una prueba náutica, y el lunes se reunirá en el Palacio de la Zarzuela con Felipe VI, la reina Sofía –a la que no ve desde que se fue– y el resto de la Familia Real, según anunció anoche la Casa del Rey. En un escueto comunicado oficial, informó de que el rey emérito trasladó ayer por la tarde su «deseo» de que se hiciera público el itinerario de su visita de cinco días a España, entre hoy y el próximo lunes. Ese día emprenderá viaje de regreso a Abu Dabi, «donde ha fijado su residencia de forma permanente y estable», tal y como anunció a su hijo hace apenas unos meses.

Como informó la Zarzuela el pasado domingo, el Rey llamó a su padre por teléfono mientras estaba en Abu Dabi para trasladar sus condolencias por la muerte del anterior jefe del Estado de Emiratos Árabes Unidos, y se emplazaron a verse en Madrid, en el que será el primer encuentro entre ambos desde que el antiguo monarca se marchara al país del Golfo en agosto de 2020. Lo que no se dijo hace cuatro días era cuándo tendría lugar dicha cita. El lunes, el periodista Fernando Ónega confirmó que don Juan Carlos estaría en Pontevedra este mismo fin de semana. Y el revuelo no hizo más que empezar.

Precisamente, todo lo que rodea al retorno del rey emérito a España para participar en las regatas de Sanxenxo ha causado enfado tanto en Zarzuela como en Moncloa. La idea inicial era que fuera una visita discreta y sin alharacas para no volver a colocar en el centro de la polémica a Juan Carlos de Borbón y a la monarquía, inmersa en una operación de recuperación de imagen después de hacerse públicas las irregularidades fiscales y la fortuna oculta del ex jefe del Estado.

Pero ha salido todo al revés. El plan para el regreso fue pactado por la Casa del Rey, el Gobierno y el entorno del emérito, y ultimado en la conversación telefónica del domingo. La indiscreción de don Juan Carlos al comunicar sus planes de viajar este fin de semana a algunos amigos empezó a torcer la operación.

Exposición mediática

Es tal la indignación en Zarzuela y Moncloa, que incluso se barajó la posibilidad de que se suspendiera la visita, hecho que fue descartado porque son conscientes de que, sea cuando sea, el primer viaje de regreso del emérito siempre estará acompañado de máxima expectación. Lo que está por ver es la exposición mediática a la que se expondrá don Juan Carlos. Ya se sabe que el padre de Felipe VI participará mañana por la tarde en la primera manga de la regata, confirmó ayer Pedro Campos, amigo íntimo del emérito y en cuya casa se va a alojar en Sanxenxo. Es probable, añadió, que «venga acompañado de la infanta Elena».

Precisamente, podría ser en la casa de su hija mayor donde pernoctaría el domingo, si es que decide hacer noche en Madrid antes de su encuentro en Zarzuela con buena parte de la familia, entre los que estará la reina Sofía, que regresará de Miami este domingo.

Esta breve visita, según recoge el comunicado de anoche de Zarzuela, se enmarca en el deseo de Juan Carlos I de «desplazarse con frecuencia a España para visitar a la familia y amigos, y organizar su vida personal y su lugar de residencia en ámbitos de carácter privado».