Isabel II, durante su visita a España, junto a Juan Carllos I. / Abc

Juan Carlos I no asistirá a las exequias de Isabel II

Albares constata que el actual jefe de Estado es Felipe VI, aunque deja la decisión en manos de la Casa Real y el Gobierno

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

No se han cursado las invitaciones todavía pero, salvo sorpresa final, Juan Carlos de Borbón no tiene intención de abandonar Abu Dhabi para asistir en Londres al funeral de Estado por la muerte de Isabel II. A pesar de los lazos familiares que le unían a la monarca fallecida –su abuela, la reina Victoria Eugenia, era prima hermana de la madre del Duque de Edimburgo-, el emérito entiende que el protagonismo debe recaer exclusivamente en Felipe VI como jefe del Estado. Un encuentro entre padre e hijo que a todas luces resultaría incómodo para el Gobierno y la Casa Real por más que se produzca fuera de España.

La última vez que don Juan Carlos coincidió con su hijo , desde que en agosto de 2020 se exilió a los Emiratos Árabes Unidos a raíz de las investigaciones judiciales sobre su patrimonio personal, fue el pasado mayo tras su visita a Sanxenxo, que se convirtió en todo un espectáculo mediático que turbó a la Zarzuela e indispuso sobremanera a la Moncloa. El viaje lo cerró en Madrid, donde el Rey expuso a su progenitor el perjuicio causado a la Corona por sus acciones en los últimos años y le pidió mantener un perfil bajo a partir de entonces. «Por parte española no acudirá el rey Juan Carlos», aseveró ayer el periodista Carlos Herrera, amigo del exjefe del Estado.

El Gobierno esperará a conocer los detalles de cómo serán las exequias por parte de las autoridades del Reino Unido para decidir la comitiva oficial que representará a España. Una decisión que, en todo caso, apuntó ayer el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, tomarán de forma conjunta la Casa Real y el Ejecutivo. «Tenemos un jefe de Estado que es Felipe VI«, constató el jefe de la diplomacia, alejando la posibilidad de que el rey emérito viaje a Londres para rendir un último adiós a la soberana y allegada. Según recalcó, el actual monarca »también representa los lazos familiares« entre las casas reales española y británica.