El productor José Luis Moreno a su llegada a la Audiencia Nacional este jueves. / EFE/Vídeo: E. P.

José Luis Moreno defiende su inocencia: «No soy capo de nada»

El productor televisivo niega al juez que haya usado testaferros porque no puede "soportarlos" y atribuye a su socio Aguilera todos los males

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

El productor de televisión José Luis Moreno ha declarado este jueves como investigado ante el juzgado de la Audiencia Nacional que instruye la 'operación Titella'. En libertad bajo fianza de dos millones de euros, el investigado ha contestado a todas las partes dentro de su estrategia de aclarar los supuestos indicios que le incriminan: el entramado societario creado para sostener su patrimonio y pagar sus deudas, el uso de presuntos testaferros o la estafa a bancos y particulares.

Conocida su proyección de empresario de éxito, a quien los negocios le han ido razonablemente bien desde los años noventa hasta toparse con Hacienda, Moreno ha negado cualquier ilegalidad en relación con la presunta macroestafa que se investiga. Ha asegurado en el interrogatorio que no es "capo de nada", sino un empresario con una larga trayectoria y una reputación, según han señalado fuentes jurídicas presentes en la declaración.

La Guardia Civil señala al productor como el presunto cabecilla de una organización criminal que desde 2017 se habría dedicado a estafar a entidades bancarias e inversores privados, por un lado, y a «la falsificación de efectos bancarios como cheques y pagarés» y al «blanqueo de capitales» usando para ello un entramado empresarial ya creado, por otro.

No obstante, Moreno ha negado al juez que usara testaferros. «No puedo soportalos», habría señalado, de acuerdo con dichas fuentes jurídicas, para reivindicar que a lo largo de su carrera ha realizado más de 3.000 producciones que se han traducido en 150 millones de euros en contratos firmados con los actores.

En concreto, se ha referido a la producción de la serie sobre la vida de San Francisco de Asís, 'Glow & Darkness', para rechazar igualmente que estafara al empresario argentino Alejandro Roemmers, con el que se asoció. Eso es un "bulo", ha afirmado tajante Moreno, recalcando que el juez tiene en su poder los 1.900 minutos grabados, que equivalen a unos 35 capítulos, ha dicho.

'Contigo aprendí'

A la salida del juzgado, al ser preguntado por los periodistas tras declarar unas tres horas, Moreno ha preguntado: "¿Tengo yo pinta de capo?", y se ha despedido entonando la canción 'Contigo aprendí' de Alejandro Fernández tras defender su inocencia y expresar su confianza en la justicia.

En el juzgado, de forma previa, se ha desvinculado de algunas de las sociedades cuestionadas por los investigadores. De Youmore, por ejemplo, ha subrayado que, aunque es su "bebé" porque en su momento fue el único que vio futuro a una plataforma de vídeos por internet, no es accionista.

La mercantil estaba a nombre de Martin Czehmester, examigo íntimo de Moreno, a quien éste le compró un piso de medio millón de euros en Praga, según la Guardia Civil, pese a que la operación la ejecutara la sociedad Youmore.

También ha hablado en su declaración de otra serie, 'Aquimandoyo.com'. Según las citadas fuentes, Moreno ha reconocido que habló con Fernando López Puig, un "histórico" de la televisión pública, para cerrar el proyecto pero ha dejado claro que no hubo trato de favor. Para sostener su tesis, ha recordado que el proyecto fue cancelado. En este asunto ha aparecido el nombre de Santiago Segura, usado por Moreno como "garantía" para conseguir este contrato.

Igualmente se le ha interrogado sobre una anotación de sus agendas personales. "Cerrar contrato director y mordida", podía leerse. Moreno se ha mostrado sorprendido de que esos dos conceptos apareciesen juntos en sus notas y ha explicado que no se refería a una supuesta comisión ilegal, sino que con "mordida" estaba aludiendo a otra serie cuyo guión ya tenía preparado y versaba sobre un hombre que amasó una fortuna adjudicándose "mordidas".

"Linchamiento"

El investigado ha marcado distancias respecto a su socio Antonio Aguilera, al que el sumario perfila como otro de los presuntos cabecillas de 'Titella', que se habría encargado de la ingeniería societaria y de la estrategia para conseguir financiación usando un nombre ficticio. Un asunto que, según los investigadores, conocía el propio Moreno. Sin embargo, ante el juez el productor le ha descrito como un inversor más, concretando que le dio dinero para financiar 'Reinas', una serie comprada por TVE que también se acabó cancelando.

Moreno ha aseverado que desconocía que los fondos procedentes de Aguilera eran sospechosos y que, de haberlo sabido, no habría hecho negocios con él a fin de evitar el "linchamiento" del que ahora se siente víctima. El ventrílocuo ha querido aclarar que no buscó ni a Roemmers ni a Aguilera, a pesar de que tuvo que rastrear inversores privados porque ya no encontraba financiación bancaria debido a sus deudas con Hacienda.

En este punto, ha hecho hincapié en que su patrimonio es muy superior a su deuda con el fisco, la cual ha destacado que se ha reducido desde los cinco millones de 2018 a los más de tres millones actuales. Además, ha defendido que no tiene dinero oculto en el extranjero, explicando que si así fuera ya habría saldado cuentas con la Agencia Tributaria. Su situación sería tan precaria ahora, ha ilustrado, que sus hermanos le mantienen en el día a día. "Y estoy orgulloso", ha comentado después con la prensa.

Moreno también ha declarado sobre el Maldives Crown, el barco de lujo que, según el informe de la Guardia Civil remitido en enero al juzgado, habría sido adquirido por Hassan Shareef gracias a un préstamo de 2,7 millones de dólares concedido por el productor de televisión. Sin embargo, ha negado haber dispuesto de ese dinero y ha especificado que se prestaron 300.000 euros de los que solo le fueron devueltos 70.000.