La Guardia Civil vigila la entrada principal del Pazo de Meirás. / EFE

Vigilan el Pazo de Meirás para evitar que los Franco retiren las obras de arte

La justicia quiere evitar que obras de arte declaradas como Bien de Interés Cultural, como dos esculturas del Pórtico de la Gloria, o la librería de Emilia Pardo Bazán, puedan acabar en paradero desconocido

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

El Pazo de Meirás, en A Coruña, amaneció este martes vigilado por un fuerte dispositivo policial con el objetivo de evitar que la familia Franco pueda retirar o trasladar alguna de las obras de arte que alberga el edificio, cuya titularidad deberán devolver al Estado el próximo 10 de diciembre en virtud de una sentencia. Fue el Juzgado de Primera Instancia número uno de A Coruña el que paralizó la mudanza, después de que los herederos del dictador desvelasen su intención de llevarse los bienes culturales y personales que llevan acumulando en la propiedad desde 1938.

El principal problema es que se desconoce el listado real de objetos, cuadros, esculturas y otros efectos que contiene el Pazo de Meirás y que podrían acabar en paradero desconocido si se acaba confirmando la amenaza de los Franco. Por ello, la restricción de entrada y salida del recinto se prolongará, al menos, hasta que la comitiva judicial realice un inventario de los bienes que contiene la finca, que se iniciará este miércoles, también por orden del juez.

Entre los tesoros que alberga la que fuera residencia de verano de Francisco Franco, se encuentran obras declaradas como Bien de Interés Cultural (BIC), como d os esculturas de Abraham e Isaac realizadas por el maestro Mateo para el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago. También hay pilas bautismales y hasta un retablo barroco.

Los libros de Pardo Bazán

Además, en la torre de la Quimera se guardan los 3.500 volúmenes de la biblioteca de la escritora Emilia Pardo Bazán, propietaria anterior del edificio, en cuya capilla se casó en julio de 1868 y donde pasaba cuatro meses al año, y que el que el Gobierno gallego ahora pretende declarar BIC.

Fachada principal del Pazo de Meirás. / EFE

La relación entre el pazo y los Franco se remonta a 1938, cuando el gobernador civil de A Coruña y varios alcaldes cedieron al dictador la propiedad y los terrenos circundantes a modo de regalo. Estos lo habían adquirido a la familia Pardo Bazán mediante dinero público y donaciones. Hasta el pasado viernes, cuando el juez ordenó la ejecución provisional de la sentencia que declara que Meirás es propiedad pública.