La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, a su llegada a la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. / ep

El Gobierno aparca la hoja de ruta para la transparencia y modernización de la Corona

La Moncloa sostiene que ignora si son veraces los planes del rey emérito para dejar Abu Dabi e instalarse de nuevo en el palacio de la Zarzuela

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁN Madrid

El pasado 29 de diciembre, Pedro Sánchez anunció que «paso a paso» se conocería «la hoja de ruta» para la modernización de la Casa Real. Casi un año después nada se sabe. Para el Gobierno ya «no es una prioridad» porque lo primeros es consolidar la recuperación económica y cumplir los compromisos contraídos con la Comisión Europea.

«No se ha producido ningún avance» en las normas que debía de adoptar la Casa Real para garantizar su «ejemplaridad y transparencia». Ese ha sido el crudo balance de la portavoz del Gobierno, que no ha sido capaz de explicar por qué no se han registrado progresos.

Isabel Rodríguez, incómoda ante las preguntas sobre la hoja de ruta para modernizar la Casa del Rey, se limitó a valorar «los esfuerzos» que ha hecho Felipe VI para «dotar a la monarquía parlamentaria de transparencia y ejemplaridad». Interrogada por los esfuerzos concretos de la Corona en esa dirección, ha despachado la respuesta con un «no soy portavoz de la Casa Real».

La ministra ha señalado que en estos momentos no figura en un lugar preferente de la agenda gubernamental la hoja de ruta mencionada hace un año por el presidente porque el Gobierno está volcado en las reformas legislativas que tiene que aprobar antes de fin de año para garantizar la continuidad de los desembolsos de los fondos de Bruselas.

Cuando Sánchez anunció las medidas para la modernización de la Casa Real, el rey emérito llevaba más de cinco meses en Abu Dabi y las informaciones sobre sus presuntos negocios irregulares eran el pan de cada día. La entonces vicepresidenta primera, Carmen Calvo, mantenía al mismo tiempo conversaciones con el jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, para proporcionar a la Corona un código de conducta que modernizase y primara la transparencia en sus actuaciones.

Con la salida de Calvo del Gobierno en julio pasado, tomó el relevo en los contactos con la Zarzuela el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Pero por lo dicho esta mañana por la ministra portavoz las conversaciones no han fructificado. El presidente del Gobierno, sin embargo, no se ha cansado de valorar «los esfuerzos» de Felipe VI para poner al día la institución cada vez que ha sido interpelado.

El Rey, a los pocos días de asumir la Jefatura del Estado, anunció un paquete de medidas en aras de la transparencia. Entre ellas, un acuerdo con la Intervención General del Estado para que audite cada año las cuentas de la Casa Real y la publicación de los regalos recibidos. La auditoría, como ha reconocido en su último informe el organismo fiscalizador, se limita a la corrección contable de los ingresos y gastos sin investigar la legalidad de los mismos. Se comprueba que las cuentas cuadren sin fiscalizar la gestión económica.

Patrimonio personal

Desde el Gobierno han animado este año a la Zarzuela, con más o menos sutileza, a que haga «más gestos» para profundizar en la transparencia aunque sus sugerencias, al parecer, han caído en saco roto. Una medida que en el Ejecutivo verían con buenos ojos es que los Reyes hicieran público su patrimonio personal, como hacen todos los cargos públicos del país, máxime con el antecedente de Juan Carlos de Borbón. Pero los bienes y la situación financiera de Felipe VI y su esposa siguen sin conocerse.

Si la portavoz estuvo incómoda con las preguntas sobre la hoja de ruta para la modernización de la Casa Real, se refugió en el silencio ante los requerimientos sobre los supuestos planes y condiciones del rey emérito para regresar a España. «Desconozco esa información», respondió.

Lo que Rodríguez ha dicho ignorar es una información de 'El Confidencial' publicada ayer por José Antonio Zarzalejos, en la que se apunta que el exjefe del Estado reclama para su retorno volver a residir en el palacio de La Zarzuela y recuperar su asignación anual de 161.034 euros. Su hijo, Felipe VI, se la retiró en marzo pasado al conocerse las primeras revelaciones sobre sus presuntas actividades financieras irregulares.

El regreso del rey emérito fue abordado en su día por Carmen Calvo con el jefe de la Casa del Rey, pero en ningún momento estuvo sobre la mesa que volviera a la Zarzuela. Se tanteó la posibilidad de que fijara su residencia en algún inmueble de Patrimonio Nacional, pero con la salida de la vicepresidenta del Gobierno el asunto no avanzó más.