La abogada del Estado, Consuelo Castro Rey, muestra la llave del Pazo de Meirás. / EFE

Los Franco entregan al Estado las llaves del Pazo de Meirás

La finca pasa a ser patrimonio público en cumplimiento de una sentencia que ya ha sido recurrida por los familiares del dictador

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Después de 82 años en manos de la familia Franco, el Pazo de Meirás, en el término municipal de Sada (ACoruña), ya es patrimonio del Estado. Los nietos de Francisco Franco entregaron este jueves (a través de la jueza) las llaves de la que fuera residencia oficial de verano del dictador a la comitiva judicial en un acto simbólico que se celebró en la Torre de la Quimera, la más alta del edificio y donde se encuentra ubicada la famosa biblioteca de la escritora Emilia Pardo Bazán. La cesión, sin embargo, se produjo sin la presencia de ningún miembro de la familia y en el plazo fijado por el juez –las 14:00 horas–, que sirve para marcar la fecha a partir de la cuál estos ya no podrán utilizar el recinto para su uso personal.

«Suficiente con que entregaran las llaves», afirmó en referencia a la ausencia de los Franco la abogada general del Estado, Consuelo Castro Rey, encargada de hacer cumplir la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña que en septiembre condenó a los herederos del dictador a devolver el inmueble al Estado y que actualmente está recurrida por los afectados.

El acto, a diferencia de lo ocurrido un año antes durante la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos, fue sobrio. El nieto mayor del dictador, Francis Franco, ya había justificado que ninguno de sus familiares iba a acudir al Pazo para no participar en lo que calificó de «circo, con sus payasos». La entrega tampoco contó con representación política y estuvo encabezada por la subsecretaria del Ministerio de Hacienda, María del Pilar Paneque, y la abogada general del Estado. «Es un día que deja una sensación de justicia histórica, porque ha culminado con la devolución del inmueble a las manos de las que nunca debió haber salido, que son las del Estado», subrayó Castro Rey tras recepcionar la llave de Meirás, que entregó simbólicamente a Patrimonio del Estado, que desde ese momento asumirá la gestión del inmueble.

En el aire se encontraba todavía la polémica por los objetos y enseres personales que los Franco podrán o no retirar del Pazo. Durante las últimas semanas, el juez ordenó inventariar todos los bienes del recinto para evitar que algunas reliquias u obras de artes pudieran ser trasladadas y acabaran en paradero desconocido durante la mudanza.

En total, los técnicos de la Xunta de Galicia describieron en su informe un total de 697 piezas, entre ellos enseres personales, pero también numerosos bienes de valor histórico y artístico como las estatuas de Abraham e Isaac esculpidas por el Maestro Mateo en el siglo XII para el Pórtico de la Gloria.

La mudanza

Éste juevs se volvió a realizar la inspección ocular antes de la firma del documento con el que se formalizaba la entrega del inmueble y se verificó que estos bienes se encontraban en el mismo lugar en el que estaban el pasado 11 de noviembre, cuando empezó el inventario. La Administración General del Estado deberá determinar, en un plazo de veinte días hábiles, qué bienes deben entregarse a los herederos del dictador.

Otra incógnita que queda por resolver es el uso que se le dará al Pazo de Meirás. La vicepresidenta primera del Gobierno,Carmen Calvo, propuso el día anterior que sirviera para «reivindicar la figura de Emilia Pardo Bazán y contar la verdad de lo ocurrido con el dictador Franco».