El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. / EP

Feijóo ofrece a Sánchez un pacto de Estado en Defensa pero carga contra Albares

El Gobierno tacha de «inaceptables» los insultos de Argelia a Albares, pero insiste en recuperar las relaciones bilaterales

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

El PP también ha puesto en el punto de mira sobre el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, al que ya señala como principal responsable de la crisis diplomática argelina. Un día después de que la agencia estatal de noticias del país vecino tildara de «pirómano» al responsable de la diplomacia española, el presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, cargó contra lo que definió como «errores» de «diplomático aficionado».

El líder de la oposición ha ofrecido por carta a Pedro Sánchez un pacto de Estado en Defensa y Política Exterior con el que pretende «proteger» y dotar de «seriedad y responsabilidad» la imagen exterior de España. Feijóo hace extensible, además, el acuerdo al resto de formaciones para que tenga «el mayor consenso posible» y pide que se destine el 2 % de PIB para Defensa de aquí a 2030 y se acuerde una declaración política de la OTAN que reconozca «de manera explícita» que el artículo 5 del Tratado Atlántico Norte. Este contempla que un ataque armado a una de las partes se considera dirigido a todos los miembros, cubre «la completa integridad territorial» de los aliados, es decir, en el caso de España, Ceuta y Melilla.

«No me gustaría más que mi país acertase en la política internacional. No me gustaría más que repongamos las relaciones con un socio estratégico como es Argelia y no me gustaría más que el Gobierno dejase de meter la pata de forma constante», afirmó este miércoles, en referencia también a las declaraciones de la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, que el lunes vinculó a Argelia con una «mayor dependencia» de Rusia. «Es error tras error», zanjó.

En Moncloa mantienen las posiciones defensivas con las que iniciaron la semana. Por el momento estudian las consecuencias del bloqueo argelino y buscan una solución «dialogada» a la crisis diplomática. La vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, cerró este miércoles filas con Albares y calificó de «inaceptables» los insultos proferidos desde la prensa oficial argelina.

Ribera cree que no se dan las circunstancias como para que haya una «reacción mantenida en el tiempo de estas características» porque los intereses comunes son mucho más «amplios, estables y duraderos» que una tensión «puntual».