La Familia Real, en Somao, Pueblo Ejemplar de Asturias 2020. / Damián Arienza

El Rey pone a Somao como ejemplo de «convivencia pacífica» y el futuro de los pueblos

Felipe VI reivindica ante los 300 vecinos del Pueblo Ejemplar que «en el campo se puede construir un porvenir próspero»

MIGUEL ROJO Gijón AIDA COLLADO

Se subió el Rey Felipe VI al escenario dispuesto en Somao ante una audiencia parcelada, en la que, por grupos de convivientes, los 300 vecinos del Pueblo Ejemplar de Asturias de este año se organizaban en pequeñas parcelas pintadas en el suelo para mantener la distancia de seguridad. Solo por eso, las referencias a la situación sanitaria provocada por la pandemia de covid-19 era obligada. «Temíamos -como supongo que también vosotros- que no pudiera ser...», comenzó diciendo el Rey después de citar a su hija a la hora de cantar las bondades de «este bello rincón asturiano del municipio de Pravia». «La pandemia de la covid-19 lo altera casi todo. Pero nos reconforta vernos aquí con vosotros y nos da esperanza», añadió el Monarca. Les agradeció su esfuerzo y lamentó que la celebración no pudiese celebrarse «como merecéis y como todos anhelábamos». Una visita que el Rey enmarcó en la gira por España que les llevó después del levantamiento del estado de alarma a visitar todas las comunidades del país. «Formáis parte entrañable de esa ciudadanía comprometida y solidaria que la Reina y yo hemos conocido un poco mejor a lo largo de estos meses en los que hemos viajado a diferentes rincones de España. De ellos, como aquí, escuchamos sus inquietudes, conocimos sus preocupaciones y sus esperanzas, proyectos y sueños. Y también apreciamos los lazos de afecto, cariño y cuidado vecinal que construyen, día a día, una convivencia pacífica y que sabemos que entre vosotros son especialmente fuertes», elogió.

Antes, el Rey cantó las virtudes de Somao. «Vuestra actitud y vuestra capacidad de adaptación ha sido y está siendo admirable. Y os aseguro que este día, aunque nos gustaría que las circunstancias fueran mejores, está siendo inolvidable para nosotros, un día muy especial. Pero acaso porque, pese a todo, habéis preparado todo con tanto cariño y cuidado, brilla de un modo especial vuestra unidad, la ayuda fraternal entre vecinos, la solidaridad y la compañía mutua que, estoy seguro, os hacen más fuertes y os proporcionan muchas satisfacciones. Hoy sois ejemplo para todos».

No podía dejar de hablar el Rey de la herencia indiana de la localidad, circunstancia que marca con tanta personalidad su paisaje y jalonó la visita de la Familia Real. «Vuestra historia y vuestras tradiciones están unidas a las de tantos vecinos vuestros que se fueron a América en busca de nuevas oportunidades», les dijo. Y añadió su intención de «recordarlos hoy a todos, a los que regresaron triunfadores y también a los que no volvieron nunca o lo hicieron después de ver rotos muchos de sus sueños. Todos merecen nuestro reconocimiento y nuestra gratitud. Aquellos que alcanzaron el éxito os han dejado en Somao un hermoso legado que es la mejor prueba de su generosidad hacia la tierra que los vio nacer». Y les instó a que utilizasen ese pasado común para avanzar más fuertes y unidos. «Ahora, cuando vuestra vida está llena de vitalidad y de afán de progreso, las lecciones del pasado os ayudan a buscar nuevas y fructíferas formas de futuro. Como ellos, soportando dificultades y superando obstáculos, conscientes del riesgo de emprender, abiertos al diálogo y a la cooperación vecinal, estáis construyendo una vida mejor para todos», les indicó.

No podía faltar una referencia a la importancia de la zona rural, por lo que elogió aquellos que escogen permanecer pegados a la tierra, fieles a sus raíces. «Sois un ejemplo de que en el campo se puede construir un porvenir próspero. La actitud llena de esperanza de los vecinos más jóvenes de Somao es un símbolo de lo que mejor que anida en nuestra juventud y un espejo en el que muchas personas deben mirarse. Sé que sentís, como yo, que todos formamos parte de un proyecto común mucho más amplio, más diverso y prometedor, lleno de esperanza y de posibilidades».

Concluyó Felipe VI enviando un recuerdo a los representantes de todos los pueblos ejemplares de Asturias, que este año no pudieron formar parte de la comitiva por la prudencia a la que obliga la situación sanitaria, como tampoco lo hicieron los miembros del jurado que eligió Somao este año. «Recordaremos siempre vuestro cariño y vuestro recibimiento», les dijo a los vecinos antes de despedirse. «No olvidaremos nunca este día. Nunca olvidaremos vuestra ejemplaridad», les dijo.

Princesa Leonor: «Poder estar hoy aquí es algo que debemos valorar mucho por las circunstancias»

Demostraba ayer Leonor con su imagen y, sobre todo, con sus palabras que este año era especial y esta mañana, durante la visita de la Familia Real a Somao, Pueblo Ejemplar 2020, ha vuelto a hacerlo. La Princesa de Asturias, haciendo gala de la sobriedad que ya mostró durante la ceremonia de los galardones que llevan su nombre, se ha mostrado agradecida de poder visitar la localidad asturiana, a pesar de la crisis sanitaria que marca el día a día del país. «Es una gran oportunidad venir a este lugar tan bonito, no sólo por lo que supone que seáis Pueblo Ejemplar de Asturias», comenzó su discurso. Leonor elogió a los vecinos y sus primeras palabras fueron para destacar que Somao «es ejemplar en muchos sentidos. Por las preciosas casas indianas que acabamos de visitar y por las personas con las que estamos hablando hoy. Todas nos estáis contando lo importante que es para vosotros vivir aquí».

La Princesa Leonor, durante el recorrido de la Familia Real por Somao / Damián Arienza

Y fue precisamente en hablar de sus habitantes en lo que quiso explayarse, en «la forma» en la que los vecinos han «trabajado juntos para conservar vuestro legado, el de quienes se fueron hace más de un siglo a buscar un futuro mejor. Ellos no están, pero dejaron una huella que hoy agradecemos todos».

Habló del pasado y habló también, del futuro de Somao. Un futuro, dijo la Princesa, ligado a las «iniciativas de turismo rural y gastronómico que habéis puesto en marcha. La convivencia de estas actividades con la agricultura y la ganadería tradicionales es parte de la vida de este pueblo que hoy nos recibe con tanto cariño».

Agradeció la acogida, durante la visita en la que apenas se separó de su hermana la infanta Sofía, y no pasó por alto que «poder estar hoy aquí para celebrar este premio es algo que debemos valorar mucho por las circunstancias que nos rodean». Leonor ofreció de nuevo su versión más madura y se refirió a «estos meses difíciles», firme en su papel de heredera a la Corona. «Estar en Somao y comprobar cómo el esfuerzo colectivo por mejorar la vida de todos, hace que sintamos más la esperanza de que la situación mejore pronto», dijo. La misma esperanza a la que hacía referencia en su discurso de la ceremonia de entrega y a la que apeló también en varias ocasiones su padre, el Rey Felipe VI. Hubo más coincidencias. Quiso recordar de nuevo «a las personas que aún padecen la covid-19 y, por supuesto, a todos los que han fallecido a causa del virus».

La misma Leonor adulta, aunque aún no haya cumplido los quince años, hizo hincapié en la labor de los habitantes de Somao «por mantener el patrimonio histórico, la conexión con el entorno rural, la colaboración entre vecinos y el espíritu emprendedor» que, apuntó, «son algunas de las razones» que les han valido el premio. Son cualidades, añadió, que «ayudan a construir sociedades más solidarias». De nuevo, la solidaridad, como uno de los pilares de sus intervenciones.

«Sois ejemplo de cómo cada uno de nuestros gestos, nuestras actitudes y nuestro comportamiento influyen en la vida de los demás», zanjó antes de despedirse dando las «gracias por mostrarnos vuestra realidad y abrirnos vuestra casa».