Casado insiste en el cese de Grande-Marlaska: «Señor Sánchez, sobra su ministro»

El líder del PP ve tras la destitución de Pérez de los Cobos un sabotaje a la independencia judicial y el jefe del Ejecutivo le reprocha asemejarse a Vox

NURIA VEGA /MADRID

El cese del responsable de la Guardia Civil en la Comunidad de Madrid ha desplazado en la sesión de control del Congreso el que hace una semana iba a ser el asunto central de la misma: el pacto del Gobierno con EH Bildu para derogar la reforma laboral a cambio de la abstención de la izquierda abertzale en la última prórroga del estado de alarma. Pablo Casado, que preguntaba sobre el contenido del acuerdo, ha terminado exigiendo la salida de Fernando Grande-Marlaka del Ministerio del Interior por la destitución de Diego Pérez de los Cobos: «Señor Sánchez, el que sobra en esta farsa convertida ya en tragedia no es un coronel. El que sobra es su ministro».

El presidente del PP ha exigido responsabilidades al jefe del Ejecutivo «por sabotear la independencia judicial». Es lo que cree que se esconde tras el cese decidido por Grande-Marlaska después de que la Guardia Civil remitiera al juzgado un informe sobre la manifestación del 8-M una semana antes del estado de alarma. «Qué penosa metamorfosis del faisán -se ha referido al caso sobre el chivatazo a ETA que investigaba el ministro del Interior como magistrado de la Audiencia Nacional- al pato cojo».

Casado, que responsabiliza al Ejecutivo de poner «en riesgo miles de vidas» por autorizar la marcha del Día Internacional de la Mujer, también acusa al Gobierno de un intento de «amordazar al pueblo español», una consideración que ya ha sugerido en otras ocasiones. «Desde Roldán -ha insistido- nadie había manchado así a la Guardia Civil».

«Lo mismo que la ultraderecha»

Pedro Sánchez, por su parte, ha reprochado al PP una estrategia de oposición total y que los populares no «hayan estado con el Gobierno» ante la pandemia «más grave» en cien años. «Nos criticaron por no haber aprobado el estado de alarma, ahora nos critican por no levantar el estado de alarma; nos criticaron por un lapsus de un Guardia Civil en una rueda de prensa y ahora por haber destituido a un Guardia Civil; en fin, ustedes se oponen a cualquier cosa», ha espetado al líder del PP.

También en la política de gestos ha habido desencuentro. Si Casado le ha afeado al jefe del Ejecutivo no haberse puesto antes la corbata negra en señal de luto -«ya si es capaz de contar bien a los fallecidos, alcanzaría la nueva moralidad»-, Sánchez ha atribuido al presidente del PP una oposición «de posados» en la que «compite con la señora Ayuso».

Finalmente, el jefe del Ejecutivo ha instado al PP a reflexionar sobre su estrategia: «Si usted habla como Vox, actúa como Vox y vota lo que Vox, podemos inferir todos los que estamos aquí que si no es lo mismo, empieza a parecer lo mismo que la ultraderecha, y eso es un problema para la democracia española».