Imagen de los inmigrantes entrando en Melilla. RC

Casi 500 inmigrantes entran en Melilla en el mayor salto de su historia

Cerca de 2.500 subsaharianos han intentado superar el vallado a pesar de los intentos de Marruecos por contenerlos

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Más de 2.000 inmigrantes subsaharianos intentaron la mañana de este miércoles saltar la valla de Melilla, en la mayor avalancha humana de la historia de la ciudad. Al menos 491 extranjeros lograron entrar en territorio nacional, de acuerdo con las primeras estimaciones de la Delegación de Gobierno.

Hay que remontarse al 28 de mayo de 2014 para encontrar un salto similar al de este miércoles. Aquel día, 470 subsaharianos consiguieron superar el perímetro en una maniobra que acabó con graves daños en las infraestructuras fronterizas. El último gran salto en Melilla tuvo lugar el 22 de julio del pasado año cuando 238 inmigrantes lograron entrar en la ciudad norteafricana.

El salto masivo de este miércoles comenzó poco antes de la 9:30 horas de la mañana y de forma simultánea en diferentes puntos del perímetro fronterizo. La práctica totalidad de los inmigrantes que consiguió llegar a territorio nacional lo hizo en un intervalo de apenas 10 minutos (entre las 9:30 y las 9:40 horas) en un asalto que tuvo como escenario algunos de los puntos más débiles del perímetro, situados entre los pasos fronterizos de Farhana y Barrio Chino, en un área conocida como arroyo 'Villa Pilar'.

Muchos de los subsaharianos resultaron con cortes y contusiones provocadas por la escalada al perímetro, aunque también irritaciones oculares, provocadas por el uso de gases por parte de las fuerzas marroquíes, que en esta ocasión sí que intentaron, aunque sin demasiado éxito, evitar que la muchedumbre se aproximara al perímetro.

La Guardia Civil, que contó con la ayuda de Policía Nacional y agentes municipales, practicó varias 'devoluciones en caliente' de inmigrantes que habían quedado bloqueados en el vallado. Algunas fuentes apuntan que hasta 200 'sin papeles' habrían sido deportados de forma exprés a través de las puertas de la alambrada.

La Delegación del Gobierno destacó la violencia usada por los subsaharianos durante el salto masivo. Los inmigrantes, que usaron garfios, palos y tornillería en los zapatos, lanzaron piedras a las fuerzas marroquíes para evitar ser interceptados antes de llegar a la alambrada.

En la contención del salto tres guardias civiles resultaron heridos, en principio de consideración leve, y una veintena de subsaharianos tuvieron que ser llevados al hospital para ser atendidos de diversas lesiones.

Los inmigrantes que consiguieron superar el vallado se dirigieron directamente al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que hasta ahora registraba un nivel muy bajo de ocupación con apenas medio centenar de extracomunitarios en unas instalaciones que a veces han albergado hasta 1.600 personas, el doble de su capacidad oficial.

Precisamente, Melilla en estos días se encuentra en plenos trabajos de la segunda fase de modificación del vallado para sustituir las concertinas por elementos no lesivos. Los operarios están montando los conocidos como 'peines invertidos', unas estructuras metálicas de barrotes para impedir la trepa y que Interior aprobó hace dos años.