https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

Todo lo que puedes hacer para convertir tu furgoneta en una autocaravana

Aunque existen preparadores que por unos 15.000 euros se encargan de la transformación, los más 'manitas' pueden ponerse manos a la obra y conseguir un estupendo vehículo para escapadas y vacaciones

PATXI FERNÁNDEZ Madrid

La 'fiebre por el caravaning' se ha despertado en gran parte debido al Covid-19, que ha provocado la cancelación de reservas de viajes organizados. Son muchas las personas que se han decantado por llevar su propia 'casa sobre ruedas' ante el riesgo de contagios, u también porque este tipo de vehículos suponen disponer de más libertad de movimientos en una época en la que los confinamientos son los grandes protagonistas.

El desembolso medio de una autocaravana completamente equipada de segunda mano puede rondar los 31.000 euros, mientras que si nos decidimos por una nueva esta cifra puede aumentar hasta los 44.000, y el límite de precio solo depende de nuestra imaginación. En cuanto a la opción del alquiler, dependiendo de si estamos ya en temporada al ta o baja y de las propias características del vehículo, podríamos hablar de un margen de 115 a 180 euros por día, según explica a este periódico Berta Pérez, de la empresa Alquivan.

Pero no podemos descartar además l a posibilidad de transformar una furgoneta, bien porque la tengamos ya en propiedad, o porque podemos recurrir al mercado de vehículos nuevos o de segunda mano para adquirir una. De este modo podemos dotarla de todos los elementos que consideremos necesarios, y adaptados a nuestras necesidades reales.

Entre las empresas especializadas en 'camperizar' vehículos destaca Tinkervan, una compañía fundada en 2005 y que lidera en España el sector de la Camperización. Por poner un ejemplo, transformar una furgoneta tipo Peugeot Traveler puede suponer un coste de 2.800 a 16.800, dependiendo de si solo queremos disponer de una cama o si preferimos un completo equipamiento con un dormitorio en el techo elevable, una cama sobre el maletero y la fila trasera, además de un salón con una mesa plegable y asientos giratorios. Podemos incluir una batería auxiliar de AGM de 100 Ah que se recarga con el funcionamiento del propio vehículo y disponer de tomas de 12 voltios y USB por todo el habitáculo.

Cómo elegir la furgoneta

Pero si empezamos por el principio, lo primero que necesitamos es el vehículo en sí. Según el experto de Autocasión Rubén Fidalgo, a la hora de elegir una furgoneta para transformarla en autocaravana debemos tener en cuenta varios factores (potencia, tamaño, presupuesto…) pero entre todos ellos hay dos a los que tendremos que prestar especial atención.

En primer lugar el peso máximo: si no disponemos más que del carnet B, no podremos conducir un vehículo de más de 3.500 kg (4.250 kg en el caso de disponer de algún tipo de tecnología alternativa, eléctrico de baterías, híbrido enchufable o de pila decombustible).

El segundo factor es contar con que tenga un suelo lo más plano y bajo posible para permitir una altura que no nos obligue a andar demasiado agachados en ella sin tener que elevar demasiado el techo y el centro de gravedad.

Con esto en mente, Fidalgo nos recomienda tres modelos:

Peugeot Expert/ Citroën Jumpy/ Opel Vivaro/ Toyota Proace: básicamente se trata del mismo vehículo. Los hay disponibles con 2 longitudes y dos alturas. Para una autocaravana las más recomendables son las XL con techo sobreelevado. De este modo no necesitaremos modificar demasiado la altura de la carrocería para poder andar sin agacharnos en ellas. Son, junto con la Fiat Ducato, las que mejor espacio interior ofrecen. Existen varias alternativas también en cuanto a potencia y transmisiones. Nos interesarán las versiones más potentes, no porque queramos ir más rápido sino porque moverán con más desahogo un conjunto que será pesado y, sobre todo, poco aerodinámico. Este consejo vale para las siguientes alternativas también.

El Citroën Jumpy es una excelente base para una transformación

Volkswagen Transporter: al igual que las anteriores, la Transporter está disponible con carrocería de techo sobreelevado, lo cual es una gran ventaja a la hora de aprovechar el espacio interior, salvo que optemos por la alternativa de un techo plegable, muy práctico pero que encarecerá bastante el proyecto.

Los modelos Vokswagen han sido durante muchos años los vehículos preferidos para las excursiones

Ford Transit: es la tercera más recomendable. También se ofrece con diferentes longitudes y techo sobreelevado, de manera que se puede ajustar muy bien a nuestras necesidades en base a nuestro presupuesto y gustos.

Modelos Ford con muchas posibilidades de 'camperización'

Si la compramos de segunda mano

Un dato importante a la hora de comprar este tipo de vehículos de segunda mano es el tipo de trabajo que hayan realizado anteriormente. Las que se hayan empleado para el transporte de paquetería es muy probable que tengan muchos kilómetros y que, además, se hayan realizado a buen ritmo, lo que implica un desgaste en la mecánica y transmisión.

En el caso de ser vehículos para el transporte en ruta, el embrague habrá sufrido mucho menos que aquellas destinadas al reparto del último kilómetro, con trayectos más urbanos y más arranques y paradas que desgastan más el embrague y la transmisión.

Por último, están las que han sido destinadas a trabajos más pesados, en las cuales también deberemos prestar especial atención al estado de los elementos de suspensión, rodamientos, posibles golpes en el suelo de la caja de carga, etc. Aunque los kilómetros van a ser un dato importante a tener en cuenta, como de costumbre, es más importante el correcto mantenimiento que se les haya realizado y, sobre todo, tratar de saber si han sido vehículos usados por muchos conductores en una flota o si siempre han sido conducidos por el mismo (normalmente autónomos). En este caso suelen estar mejor tratadas en su vida anterior.

La transformación paso a paso

Si partimos de un vehículo de transporte de mercancias, ya tenemos un punto de ventaja, ya que este tipo de automóviles suelen contar ya con un aislamiento térmico que va a resultar fundamental para garantizar nuestro bienestar en su interior. Si no disponemos de este aislamiento, no hemos de improvisar. Compremos lana de roca, que es un excelente aislamiento también acústico. Otra posibilidad es optar por los rollos de foam autoadhesivo.

En cuanto al mobiliario, una vez analizadas nuestras necesidades tanto de descanso (camas o literas), como de almacenamiento, tendremos que elegir muebles que no pesen demasiado. Aparte de ocupar mucho espacio, van a suponer una gran carga, lo que incrementa la resistencia al avance del vehículo y su consumo de combustible. Conviene elegir tableros que destaquen por su resistencia, ligereza y finura. No escatimemos, en especial, en la zona que habilitemos para descansar.

Modificación realizada por la empresa Ygonow

Por otro lado, las baterías auxiliares se han revelado como unas alternativas idóneas a la hora de garantizarnos un suministro seguro de electricidad.

Pensemos también en que nos puede venir bien contar con una vía de ventilación extra, como puede ser una apertura manual ocasional en el techo. Y no olvidemos, finalmente, que requerimos hacer nuestras necesidades cómodamente. Recomendamos un pequeño WC químico a estos efectos.

Finalmente, resulta imprescindible que todas estas modificaciones sean homologadas por la Inspección Técnica de Vehículos para que podamos circular dentro de la legalidad. Tengamos en cuenta que se trata de reformas de suficiente importancia para que sean testadas en estos exámenes.

Entre los elementos que es necesario homologar destacan los siguientes:

Techos solares, panorámicos y aperturas de ventanas laterales. Equipos de aire acondicionado en el exterior (cabezas tractoras). Escapes homologados que cambian la geometría del sistema original (deberán presentar certificado de homologación del escape). Pilotos traseros en los que se cambia de halógeno a leds o similares. Faros delanteros homologados (Cambiar a luces tipo «angel eye». Cambiar luces de posición halógenas por leds. Añadir luces diurnas fuera del faro. Cambiar faro y añadir luces diurnas integradas en el faro. Cambiar a luces de xenón. Se exigirá que monte lavafaros, regulador automático de altura…). Instalar DVD en el techo o en los reposacabezas. Cambio de las admisiones de aire.

Cambio de volante que suponga menos del 10% de diámetro. Si aumenta el diámetro más del 10%, será rechazado, pues antes ya era reforma.

Cambio de la ubicación o sustitución de los depósitos de combustible. Si lo que has hecho ha sido añadir uno nuevo, será rechazado, pues antes ya era reforma. Modificaciones en las transmisiones. Disminuir el número de plazas anulando los anclajes de los asientos. Cambio del emplazamiento de la placa de matrícula. Equipos de música que sobrepasen la altura del asiento. Modificaciones en el arranque (con botón, tarjeta, etc.)

En cuanto a los elementos incorporados en el salpicadero. Hay que distinguir: si tienen 2 airbags (conductor y acompañante), no se considerará reforma, por lo que no hay que diligenciarlo. Si tiene uno o ningún airbag, hay que avisar al ingeniero para verificar si están dentro de la zona de impacto.

No nos olvidemos del seguro

Al igual que cualquier otro vehículo, es obligatorio que nuestra furgoneta camperizada cuente con un seguro obligatorio. Pero además, después de todo el trabajo, conviene asegurar el interior. Según explica a este diario Raúl Vera García, Director técnico de tucorreduríadeseguros.com, en lo que respecta al seguros las obligaciones de cada vehículo son diferentes.

Las auto-caravanas al tratarse de vehículos a motor «están sujetas según el según R.D 607/1999 a la contratación obligatoria de un seguro de responsabilidad civil de circulación». Además como no deja de ser un vehículo, se le pueden añadir coberturas propias de un seguro de automóvil como el robo, incendio «e incluso un seguro de daños para cubrir cualquier percance que podamos tener en nuestra auto-caravana». Las coberturas complementarias de robo, incendio y daños propios son altamente recomendables ya que, según Vera, «estamos hablando de vehículos que suelen superar de media los 50000 euros nuevos, una gran inversión para perderla en un desafortunado percance».

Por otro lado las caravanas son remolques que según la legislación vigente hasta los 750 kg la responsabilidad civil de circulación está cubierta con el seguro obligatorio del vehículo remolcador. Superado ese peso, la caravana ya necesita matricula propia y una póliza de responsabilidad civil diferente a la del vehículo remolcador.

A esta cobertura de responsabilidad civil de circulación debemos añadir una buena asistencia en viaje, ya que al igual que la caravana tiene que tener su seguro propio, también debe tener esta cobertura en caso de algún accidente o avería con nuestra caravana.

También podemos encontrar en el mercado asegurador diferentes productos con coberturas completas que nos pueden asegurar cualquier percance que podamos tener con nuestra caravana. Raúl Vera nos explica que «existen seguros de caravanas que cubren tanto en circulación como en reposo con coberturas como robo de la caravana o el contenido, daños en circulación o en reposo, incendio, responsabilidad civil de la caravana en reposo, asistencia en viaje«. El mercado asegurador nos ofrece la posibilidad de disfrutar de nuestras pequeñas casas con ruedas sin preocuparnos de nada.