https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

Invadir el sentido contrario, de las infracciones más caras de los motoristas

La velocidad inadecuada es la primera causa de accidente con víctimas motoristas en carretera, según la DGT

S. M. Madrid

Ligera, ágil, fácil de aparcar, con poco consumo y bajo impacto ambiental. En comparación con otros vehículos, la motocicleta, sin duda, juega un destacado papel en los nuevos modelos de movilidad sostenible de las grandes ciudades. Atascos interminables e insufribles para llegar al destino, problemas para aparcar, restricciones de tráfico… Los desplazamientos en automóvil por las grandes ciudades se están volviendo cada día más complicados y la solución a estos problemas puede ser una moto.

No obstante, circular sobre dos ruedas exige concentración y anticipación continuas, un conocimiento completo y un cumplimiento estricto de las normas de circulación. Por ello, evitar ciertas maniobras antirreglamentarias y, sobre todo, peligrosas, es primordial. Estas son algunas, según la Dirección General de Tráfico (DGT):

1. Adelantar sin separación: Los motoristas también tienen la obligación de distanciarse lateralmente del vehículo que adelantan. En poblado, debe ser una separación suficiente; pero en carretera, donde las velocidades de circulación son más altas, esta distancia de seguridad lateral debe ser, al menos, de un metro y medio, un margen para evitar posibles conflictos con otros vehículos provocados por distracciones, falta de observación o maniobras inesperadas.

2. Velocidad inadecuada: Adecuar la velocidad a la vía y las condiciones es fundamental, más en moto: en este vehículo una velocidad de circulación excesiva, o también demasiado baja, puede ser sinónimo de caída y desastre dada la desprotección de sus ocupantes. De hecho, La velocidad inadecuada es la primera causa de accidente con víctimas motoristas en carretera (23% de todos los siniestros). Asimismo, en estas vías, el exceso de velocidad es la infracción más frecuente de los motoristas (casi la mitad de las todas las infracciones cometidas en accidentes con víctimas).

3. Circular por el arcén: Como norma general, los conductores de motocicletas tienen prohibido circular por el arcén. Eso sí, podrán ocuparlo siempre que, por una emergencia, circulen a una velocidad anormalmente reducida y molesten a los demás conductores. Por tanto, invadir el arcén con otros propósitos como avanzar en retenciones, por ejemplo, es un mal uso sancionable del mismo.

4. Adelantar por la derecha: El adelantamiento por la derecha en zonas interurbanas está prohibido ya que puede resultar muy arriesgado si el vehículo adelantado pretende volver al carril derecho en ese preciso momento.

5. Cambiar de sentido donde no está permitido: Esta maniobra está prohibido realizarla en pasos a nivel, túneles, autopistas y autovías, curvas y cambios de rasante con poca visibilidad.

6. Circular con la luz apagada: La iluminación frontal y trasera hace más visible a una motocicleta. Por eso, las motocicletas que circulen por cualquier vía deben llevar siempre encendido el alumbrado de cruce.

7. Avanzar entre coches: Como el resto de automóviles, las motocicletas deben circular por su lugar correspondiente, haciéndose visibles en el centro de su carril, que abandonarán para adelantar, girar, cambio de carril... En cambio, avanzar entre vehículos sin la separación adecuada es arriesgado, ya que resultan imprevisibles para el resto de los conductores.

8. Estacionar en la acera: Aceras, paseos y demás zonas peatonales son lugares donde motos tienen prohibido estacionar como norma general. No obstante, los ayuntamientos pueden regular la parada y el estacionamiento para vehículos de dos ruedas en estos lugares, siempre que no entorpezcan ni ponga en riesgo el tránsito de peatones. Preste atención a las señales de tráfico en estas zonas.

9. Velocidad excesiva en zonas residenciales: La agilidad y maniobrabilidad de la moto puede causar una falsa sensación de control a su conductor en calles residenciales, cercanías de pasos de peatones, de colegios o mercados, donde la irrupción de peatones en la calzada puede ser continua e imprevista. Por ello, en lugares con mucha probabilidad de un 'encuentro' vehículo-peatón, los conductores deben reducir la velocidad todo lo necesario.

10. Invadir el sentido contrario: En ocasiones, los conductores de moto pueden verse tentados de invadir el sentido contrario para avanzar más rápidamente por una calle colapsada. Aun recorriendo unos pocos metros, se trata de una infracción grave (500 euros y seis puntos), peligrosa para el motorista por el riesgo de colisión contra los automóviles que circulan correctamente y de estrés en los conductores que se ven obligados a esquivarle.