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Cómo afecta a la distancia de frenado el tipo de neumático que utilizas

El agarre no es siempre el mismo cuando el pavimento está seco, mojado o con nieve, este comportamiento depende del tipo de neumático que montemos, invierno, todo tiempo o verano

S. M.

Los neumáticos son el único punto de contacto de nuestro vehículo con la carretera por lo que su buena adherencia es vital. El agarre no es siempre el mismo cuando el pavimento está seco, mojado o con nieve, este comportamiento depende del tipo de neumático que montemos, invierno, todo tiempo o verano. Desde Confortauto, expertos en neumáticos y mecánica, nos explican cómo se comportan en cuanto a adherencia y distancia de frenado según el estado del asfalto y cual te conviene más según el clima.

Cuando las temperaturas son inferiores a 7°C, es recomendable sustituir los neumáticos de verano por los de invierno. Estas cubiertas están homologados para circular sin cadenas en aquellos tramos de carretera en los que se impone este elemento de seguridad. Tienen un excelente agarre en situaciones climatológicas invernales, caracterizadas por la nieve y el hielo.

El dibujo de su perfil es más agresivo, recortado y profundo y cuentan con 'laminillas' que le proporcionan tracción extra para penetrar con más facilidad en la nieve y más capacidad para apartar el aguanieve. Otro motivo por el que son tan eficaces ante condiciones extremas es que están fabricados con un componente de caucho especial que se mantiene blando y flexible con temperaturas bajas. Del mismo modo, este componente es más sensible al tiempo cálido, desgastándose más rápido sobre asfalto seco.

En el test sobre pavimento nevado a 40 km/h., el neumático de invierno es el claro ganador con una distancia de frenado de 16,5 metros, le sigue el neumático todo tiempo a poca diferencia con 17,7 metros, demostrando que también resulta una buena opción en estas situaciones. En contraposición, el neumático de verano con una distancia de 34,2 metros, evidencia que en condiciones invernales su uso no es recomendable.

Por otro lado, diseñados para funcionar correctamente a partir de 7º de temperatura, los neumáticos de verano son los más demandados en España, por nuestra climatología suave durante la mayor parte del año. El compuesto de caucho con el que están fabricados es más duro, ofreciendo más adherencia en carreteras secas y mayor resistencia al desgaste y durabilidad a temperaturas altas. Por otro lado, proporcionan una maniobrabilidad y tracción óptimas sobre mojado, gracias a su estructura de perfil gruesa y cerrada y a sus acanaladuras horizontales, que facilitan una efectiva evacuación del agua.

En el test sobre pavimento seco a 100 km/h, el neumático de verano es el claro ganador con una distancia de frenado de 36,6 metros, le sigue el neumático todo tiempo con 41,9 metros, y el de invierno con 44,1 metros. demostrando ser una opción válida en estas situaciones. En contraposición, sobre firme nevado, el neumático de verano necesita 34,2 metros para frenar, más del doble que los de invierno (16,5 m) o todo tiempo (17,7 m) evidenciando que en meses de climatología invernal, con nieve y hielo, su uso no es recomendable.

Por último, los neumáticos todo tiempo, mixtos o 'all season', tienen como objetivo garantizar un rendimiento y un nivel de seguridad aceptables durante todo el año. Aunque este tipo de neumáticos no alcanza el rendimiento de los neumáticos de invierno ni el de los neumáticos de verano en sus respectivas temporadas, pueden representar una alternativa válida para todos los climas del año, siempre que estas condiciones no sean extremas, ya que combinan las características de ambos neumáticos. Son adecuados para lluvia y temperaturas frías ocasionales y también ofrecen buen comportamiento en los meses de calor. Cuentan con un dibujo específico desarrollado para facilitar la evacuación de agua, y una serie de laminillas que posibilitan la adherencia en superficies nevadas. Como ventaja, al igual que los neumáticos de invierno, están homologados para circular sin cadenas.

Por otro lado, están fabricados con un compuesto especial de goma más blanda que los neumáticos de invierno. Estas diferencias hacen que el neumático todo tiempo sea algo menos eficaz que uno de invierno sobre superficies nevadas o heladas, al tiempo que son menos eficaces en seco y en mojado que los neumáticos de verano. Sin embargo, logran un excelente equilibrio en todas las temporadas del año y sobre cualquier tipo de superficie pero sin alcanzar los niveles de adherencia y durabilidad de los neumáticos de verano e invierno en sus respectivos climas y condiciones.

En el test sobre pavimento seco su distancia de frenado es de 41,9 metros, sobre mojado 54,9 y sobre nieve 17,7. Distancias mayores que los neumáticos específicos para cada condición, pero equilibrado, en el caso de que este neumático sea la opción elegida para todas las estaciones.