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Las claves para ahorrar 100 euros con una conducción eficiente y segura

Velocidad moderada, la distancia de seguridad y el descanso son las principales recomendaciones para viajar en Semana Santa

S. M.

La DGT espera que más de 14 millones de españoles se desplacen por carretera durante esta semana festiva. Así, esta semana festiva llega en un momento en el que la inflación está disparada y en donde los conductores deben ahorrar a través de sus hábitos al volante. En concreto, una conducción eficiente puede suponer un ahorro de unos 100 euros al año.

La velocidad moderada y constante en carretera, la distancia de seguridad entre vehículos y el descanso, son algunas de las claves para una conducción segura y eficiente durante los viajes que se realicen durante Semana Santa. A esta conclusión ha llegado la aseguradora española Hello Auto tras analizar el hábito de conducción de los españoles.

Para conseguir el ahorro de unos 100 euros de media es necesario hacer una conducción eficiente. Para conseguirlo es necesario seguir una serie de pasos que mejoren el rendimiento del motor y disminuir la resistencia que experimenta el coche a la hora de realizar un trayecto. Estos consejos se pueden resumir en tres grupos: conducción, motor y uso de accesorios.

El primer grupo atañe a cómo un conductor debe conducir en carretera. Así, reducir la velocidad punta ayudará en gran medida a bajar el consumo. La clave para hacerlo es intentar llevar una velocidad constante y hacer caso a las limitaciones. Además de reducir la velocidad, la conducción eficiente pasa también por mantener la distancia de seguridad, lo que evita dar frenazos innecesarios, momento en el que se obliga al motor a trabajar más de lo debido. Además, planificar los descansos y anticipar los posibles incidentes de carretera, ayudará a que el motor no tenga que hacer esfuerzos extra.

El segundo grupo de consejos corresponde a la utilización del motor. Es decir, sacarle todo el partido posible a frenar con el motor, aprovechando el cambio de marcha a la hora de pararnos ante un obstáculo, semáforo o cualquier imprevisto. También ayuda usar marchas largas, ya que el vehículo no se revolucionará y no se dispara el consumo.

Por último, el saber hacer un uso correcto de los accesorios que tiene el coche puede ayudar a mejorar la eficiencia en la conducción. Por ejemplo, el aire acondicionado es uno de los factores que más afecta al consumo, por eso se recomienda optimizar su uso. Además, cuando alcanzamos una velocidad considerable es imprescindible cerrar las ventanillas, porque frena el vehículo y ofrece mucha más resistencia. Por su parte, una mala colocación de la baca o del enganche para bicicletas también hará que el coche se frene y consuma más carburante.

Estas prácticas deben ir acompañadas de revisiones periódicas para detectar a tiempo cualquier problema en el motor o elementos del coche que no estén a punto. Si se deteriora cualquier componente, el vehículo hará un esfuerzo excesivo para contrarrestar esa anomalía y seguir funcionando correctamente. Esto se traducirá en aumento del consumo y, por lo tanto, menos ahorro.

Gracias a este tipo de conducción, el conductor conseguirá ahorrar en combustible y mantenimiento. Este tipo de conducción hace que el vehículo sufra un menor desgaste; aumente la comodidad y disminuye la tensión en la conducción, ya que la forma en la que se llevan a cabo las maniobras durante la marcha evita cualquier movimiento brusco o frenazo. Asimismo, reduce la contaminación y disminuye los gases contaminantes que emiten los coches, por lo que no solo tiene un gran valor económico para el usuario, sino uno social y ambiental.