Nicolas Sarkozy. / Reuters

Sarkozy forzado a testificar en el juicio de los sondeos del Elíseo

El expresidente no se sienta en el banquillo de los acusados en este caso porque la Constitución francesa le protege por delitos cometidos en el ejercicio de su mandato

BEATRIZ JUEZ Corresponsal en París

El tribunal de París ordenó ayer que el expresidente francés Nicolas Sarkozy testifique el próximo 2 de noviembre en el llamado juicio de los sondeos del Elíseo, pese a que el exmandatario había rechazado hacerlo escudándose en su inmunidad presidencial.

Cinco colaboradores de Sarkozy son juzgados desde el lunes en un tribunal de París acusados de favoritismo y malversación de fondos públicos por haber presuntamente otorgado desde el Palacio del Elíseo contratos a dedo para la realización de sondeos de opinión o haberse beneficiado de ello. Entre los acusados destaca Claude Guéant, exsecretario general del Elíseo.

Sarkozy, que fue presidente de Francia entre 2007 y 2012, no se sienta en el banquillo de los acusados en este caso, porque la Constitución francesa le protege por delitos cometidos en el ejercicio de su mandato.

El exmandatario había sido citado como testigo por la asociación de lucha contra la corrupción Anticor al considerar que su testimonio era «indispensable» a la hora de comprender el sistema entonces en vigor en el Palacio del Elíseo a la hora de otorgar contratos para realizar sondeos de opinión.

Sarkozy trató de esquivar la convocatoria como testigo alegando que tenía inmunidad presidencial en este caso. Pero finalmente se verá forzado a testificar después de que el tribunal emitiera una orden de comparecencia al considerar que su inmunidad presidencial «no supone obstáculo alguno a una audiencia como testigo», según informa la prensa gala.

El caso remonta a los años en que Sarkozy era presidente de Francia. El Palacio del Elíseo encargó 300 sondeos de opinión entre 2007 y 2012. Algunos de ellos, por valor de 7,5 millones de euros, fueron presuntamente otorgados sin hacer concurso público, realizados por empresas de dos consejeros de Sarkozy y pagados con dinero de los contribuyentes.

Sarkozy ha tenido un año judicialmente intenso. En marzo, fue condenado a un año de prisión firme por corrupción y tráfico de influencias en el caso de las escuchas o caso Bismuth. Y en septiembre, fue condenado a un año de prisión firme por financiación ilegal de su campaña presidencial de 2012. El mandatario ha recurrido las dos sentencias. Todavía no se ha fijado una fecha para los nuevos juicios.

También Sarkozy está imputado en otro caso por la presunta financiación libia de su campaña electoral con la que ganó las elecciones presidenciales de 2007.