El presidente francés, Emanuelle Macron, durante su comparecencia en el Parlamento Europeo. / reuters

Macron pide «un nuevo orden de seguridad» ante Rusia

El presidente francés se presenta como el sucesor de Merkel en la UE con un discurso que insta a «un diálogo» con el gobierno de Vladimir Putin

OLATZ HERNÁNDEZ Bruselas

La sombra de Angela Merkel es alargada y el vacío que dejó en la maquinaria de la Unión Europea sigue siendo, a día de hoy, más que evidente. Este miércoles, el presidente francés, Emanuelle Macron, utilizó su discurso inaugural de la presidencia semestral francesa en la UE para presentarse como nuevo líder del continente y, a su vez, impulsar su campaña de cara a las elecciones presidenciales francesas de abril. Desde el podio y ante el pleno de la Eurocámara, Macron destacó que la crisis de Ucrania es uno de los prinipales retos que enfrentan los Veintisiete e hizo un llamamiento a crear un «nuevo orden de seguridad» con la OTAN frente a Rusia.

Su discurso estuvo plagado de referencias a los valores fundacionales de Europa, que se han visto «debilitados» en los últimos tiempos. Esa situación se debe, en parte, a las amenazas externas, dijo Macron, por lo que la UE debe llevar a cabo «un rearme estratégico como potencia de paz y equilibrio».

En el contexto actual, con la creciente tensión entre Rusia y Ucrania, eso implica mantener «un diálogo franco» con el gobierno de Vladimir Putin. Según apuntó, ese intercambio con Moscú debe ser «exigente ante la desestabilización, las injerencias y las manipulaciones».

El mensaje de apoyo a Kiev es un paso más en el camino para cerrar definitivamente el conflicto entre las dos regiones. Francia integra junto a Alemania, Rusia y Ucrania el llamado 'Cuarteto de Normandía', que busca acabar con esta crisis.

Para lograrlo, el mandatario francés hizo un llamamiento a «hacer oír la voz de Europa» y a «sancionar» a aquellos que violen la seguridad del continente. En ese sentido, ve necesaria trabajar en «un nuevo orden de seguridad» compartido en la UEcon la OTAN y frente a Rusia en las próximas semanas. Señaló, por otra parte, que se debe crear una «fuerza intergubernamental de respuesta rápida», una petición recurrente, que nunca acaba de ver la luz.

En su relación con los países vecinos, la UE debe «repensar» su postura con los Balcanes occidentales y «darles unas perspectivas sinceras de adhesión», dijo. Con el Reino Unido, sin embargo, Macron cambió el tono y fue inflexible: «Debemos recuperar el camino de la confianza, pero hace falta que el gobierno británico se comprometa de buena fe con los acuerdos alcanzados», lanzó.

El aborto y el medio ambiente

La intervención del presidente francés fue también una defensa férrea al Estado de Derecho europeo, «un tesoro que debemos proteger» y que es fruto del «combate para librarse del yugo totalitario del siglo pasado». Los europeos deben, por tanto, atesorar el legado de Europa, pero también actualizarlo a los nuevos tiempos.

Brexit

«El gobierno británico debe comprometerse de buena fe con los acuerdos alcanzados»

En ese camino, la Carta de Derechos Fundamentales de la UE «debe ser más explícita» para proteger cuestiones como el derecho al aborto. Esta proclama cobra especial importancia debido a la abierta oposición al aborto de la recién nombrada presidenta del Parlameto Europeo, Roberta Metsola. Además, hoy en día el aborto sigue estando prohibido en Malta.

La protección ambiental es otra cuestión a incluir en la Carta, según Macron, quien habló de la cumbre climática de Paris –celebrada en 2015–, en la que Europa se marcó «los objetivos de reducción de emisiones más ambiciosos del planeta». Ahora, «solo queda pasar de las palabras a los hechos. ¡Hagámoslo!», instó Macron.

Se mostró, además, favorable a abrir el debate sobre la lucha contra el cambio climático y sobre el aborto a los conciudadanos. «Demos un nuevo impulso a nuestro Estado de Derecho, haciendo que Europa sea aún más fuerte», pidió.

La transición verde y digital son tareas pendientes, pero también oportunidades para consolidar el crecimiento económico europeo. La presidencia francesa considera prioritarias medidas conjuntas como el ajuste de carbono en frontera y las cláusulas espejo en los acuerdos comerciales. Los Estados miembro deben «estar a la altura» del cambio, invertiendo en nuevas tecnologías «como las baterías de hidrógeno».

El impulso a la digitalización no debe suponer, sin embargo, un paso atrás en derechos laborales. «Debemos luchar por acabar con las desigualdades. La solidaridad es una fuerza incomparable y no debemos olvidarlo», concluyó.