El primer ministro italiano, Mario Draghi, y el presidente francés, Emmanuel Macron, firmaron este viernes en Roma el Tratado del Quirinal. / AFP

Draghi y Macron se conjuran para ocupar el vacío que deja en la UE la marcha de Merkel

Los líderes de Italia y Francia firman en Roma el Tratado del Quirinal, con el que se comprometen a reforzar el europeísmo y rechazar la vuelta a los planes de austeridad

DARÍO MENOR Corresponsal. Roma

Roma y París nunca han estado tan cerca. El primer ministro italiano, Mario Draghi, y el presidente francés, Emmanuel Macron, firmaron este viernes en Roma el Tratado del Quirinal, un documento de once puntos con el que se comprometen a reforzar su europeísmo, rechazar un eventual regreso de las políticas de austeridad en Bruselas e impulsar el proyecto de defensa común de la UE. El anfitrión, Draghi, consideró que se trataba de un «momento histórico» en las relaciones entre ambos países, que acercan posiciones «diplomáticas, comerciales, políticas y culturales» tras unos años en los que el diálogo era mucho más tirante.

En el primer Gobierno de Giuseppe Conte (2018-2019), Matteo Salvini, líder de la Liga, uno de los partidos de la coalición, dedicó duras críticas a Macron, mientras que el Movimiento 5 Estrellas, el otro socio gubernamental, apoyó abiertamente las protestas de los 'chalecos amarillos' contra el presidente galo, lo que generó un enorme enfado en el Ejecutivo de París, que incluso llamó a consultas a su embajador en la capital italiana.

El eje entre Roma y París que consolida el Tratado del Quirinal llega en un momento delicado en la Unión Europea por la salida de la que ha sido su líder durante los últimos 16 años, la canciller alemana Ángela Merkel. El nuevo Gobierno de coalición germano, liderado por el socialdemócrata Olaf Scholz, todavía tiene que reafirmar su posición en el país y en el continente por lo que, mientras tanto, Draghi y Macron se presentan como los actuales pilares de la UE. Este último, además, puede vender el acuerdo con Italia como un respaldo internacional a las puertas del inicio de la campaña de las elecciones presidenciales, convocadas en abril y en las que Macron aspira a la reelección.

El Tratado del Quirinal también prevé que Francia e Italia sintonicen sus posiciones antes de los Consejos Europeos y que, cada tres meses, un ministro francés participe en un Consejo de Ministros italiano y viceversa.