El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Luigi Di Maio. / efe

Detenido un militar italiano por vender documentos secretos a un diplomático ruso

Un capitán de fragata en servicio en el Estado Mayor de la Defensa fue pillado in fraganti cuando entregaba información confidencial a un oficial ruso a cambio de 5.000 euros

DARÍO MENOR Corresponsal en Roma

Un oficial de la marina militar italiana y un miembro de las fuerzas armadas rusas en servicio a la embajada de su país en Italia fueron sorprendidos anoche por los Carabinieri en un aparcamiento de Roma cuando el primero le entregaba documentos secretos a cambio de 5.000 euros. El militar italiano, Walter Biot, se encuentra detenido y se le acusa de espionaje, entre otros delitos, mientras que el oficial ruso va a ser inmediatamente expulsado del país junto a otro diplomático que habría colaborado en la operación. El Gobierno de Roma convocó en la mañana de este miércoles al embajador ruso, Sergey Razov, para informarle de la expulsión de sus dos subalternos y presentarle una protesta formal ante este «acto hostil de extrema gravedad», según comentó el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Luigi Di Maio.

La intervención anoche del comando de operaciones especiales de los Carabinieri que descubrió in fraganti al supuesto espía ruso con el capitán de fragata italiano se produjo en el marco de una operación ordenada por la Fiscalía de Roma, que había sido alertada por la AISI, la agencia de inteligencia que se encarga de la seguridad interna. En la investigación colaboró el Estado Mayor de la Defensa, de donde habrían salido los documentos clasificados de naturaleza militar que el militar ruso pretendía comprar en efectivo de su contacto italiano.

No es la primera vez que el capitán de fragata le vendía documentos reservados de la OTAN. En el pasado habría puesto en sus manos otros papeles de carácter igualmente secreto por 4.000 euros. Aprovechó su trabajo en el Estado Mayor de la Defensa para revelarle informaciones sobre sistemas de telecomunicaciones del Ejército. Al militar italiano se le acusa de difusión de noticias reservadas y sobre la seguridad del Estado, espionaje político y militar.

La embajada rusa en Roma confirmó en una nota que un funcionario de la oficina del Agregado Militar había sido detenido anoche en la capital italiana, aunque fue puesto en libertad poco después por gozar de estatus de diplomático. «Por ahora consideramos inoportuno comentar los contenidos de lo sucedido. En cualquier caso deseamos que lo sucedido no se refleje en las relaciones bilaterales entre Rusia e Italia», afirmó la legación diplomática en el comunicado.

Pese a la declaración de intenciones de la embajada, resulta complicado que este evento no afecte al peculiar entendimiento que mantienen desde hace años ambos países. A la vieja amistad que une al cuatro veces primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, con el presidente ruso, Vladímir Putin, se une la influencia que tienen las autoridades de Moscú en la Liga, el partido de Matteo Salvini, primera formación política en intención de voto y miembro de la coalición que sostiene al Gobierno de Mario Draghi. Salvini nunca ha ocultado su admiración personal por Putin, que podría obedecer a la supuesta financiación que Moscú ofreció a la Liga, algo que Salvini siempre ha negado.

También el Movimiento 5 Estrellas (M5E), principal fuerza política del Parlamento italiano, ha hecho gala en el pasado de una abierta postura filorusa. La coalición entre ambos partidos durante el primer Gobierno dirigido por Giuseppe Conte (junio 2018-agosto 2019) hizo temer que pudiera resentirse la histórica colocación de Italia como miembro de la OTAN, la UE y el bloque occidental.