Imagen de archivo.

Un crimen y un doble suicidio sacuden a una aldea irlandesa

La amargura por el reparto de la granja de la madre desemboca en la muerte de los tres varones de la casa

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

La muerte de tres miembros de una misma familia en un aparente asesinato y un doble suicido ha consternado a la población de Castlemagner, una pequeña localidad de menos de trescientos habitantes en el norte de Cork, la rica región agrícola del sudoeste de Irlanda. El rencor por el reparto de la granja familiar en el testamento de la única superviviente habría provocado la tragedia de los O'Sullivan.

Anne, de 60 años, enfermera en el hospital Mount Alvernia, en la ciudad más populosa de la comarca, Mallow, se habría hospedado en la casa de una familia amiga en los últimos días tras regresar con su hijo Mark, de 26, de Dublín, donde se sometió a lo que se describe en los medios irlandeses como una operación quirúrgica grave. El domingo ya dormía en su casa.

La despertaron los disparos que, hacia las 6.30 del lunes, acabaron con la vida de su hijo mayor y preferido. La madre logró huir de la casa, aunque quizás su vida no corría peligro. Los presuntos autores del crimen, su marido, Tadgh, de 59, y su segundo hijo, Diarmuid, de 23, salieron también de la vivienda. Se oyeron disparos hacia las 7.30. Sus cuerpos fueron encontrados seis horas más tarde, junto a los restos de una fortaleza medieval en forma de anillo que hay en los terrenos disputados.

Junto a los cuerpos de Tagdh y Diarmuid, oficiales de la policía Garda Síochána encontraron dos rifles. En la ropa de ambos fallecidos había escritos, de diez páginas el del hijo, según 'The Irish Times', que contendrían su explicación de lo ocurrido.

El análisis de las balas halladas en los muertos durante las autopsias realizadas este miércoles permitirá quizás reconstruir la secuencia del extraordinario drama.

Buen pasto

Tadgh O'Sullivan era un hombre respetado por sus vecinos. Nacido en la vecina aldea de Roskeen, se había dedicado a los coches toda su vida y seguía trabajando en un garaje. Mark, aficionado como su padre al fútbol gaélico, estaba ejerciendo como pasante en un despacho de abogados tras licenciarse en Derecho y Gestión Empresarial en las universidades de Limerick y de Cork. Diarmuid habría terminado en junio con buena nota sus estudios de Contabilidad en el Instituto de Tecnología de la capital del condado.

La granja, de unas 60 hectáreas, está situada en los límites de la 'Golden Vein', la veta dorada de tierra cuarteada por setos de majuelo y atravesada por ríos, en el sudoeste de Irlanda, que da muy buen pasto para la vacas de leche que sustentan la industria láctea de la región. Según el «Irish Examiner» de Cork, aunque a Mark se le veía trabajando en el campo algunos días, la granja estaba arrendada a una empresa local por 30.000 euros anuales.

El cura de la vecina Kanturk, John Magner, explicó a los periodistas que se habían acercado al lugar de los hechos que visitó a Anne O'Sullivan en la vivienda en la que se aloja, y que rezó con ella e intentó confortarla. «No sabía qué decir. Es una escena muy triste», confesó el padre. Según los medios, los entierros y funerales de los fallecidos serán separados.