Actos celebrados por el colectivo LGTBIQ esta semana ante el Manneken-Pis, en Bruselas. / EFE

Conmoción en Bélgica por un posible crimen homófobo

Un hombre de 42 años fue «brutalmente asesinado» tras concertar una cita a través de una aplicación móvil y se investiga la implicación de tres menores

SALVADOR ARROYO Bruselas

El asesinato de David P., de 42 años, cuyo cuerpo fue hallado en un parque de la región de Flandes el pasado fin de semana, ha causado conmoción en Bélgica. La investigación aún está abierta, pero las evidencias que maneja el juez que instruye el caso apuntan a un crimen homófobo por el que se investiga a de tres jóvenes, todos ellos menores. La autopsia confirmó que la víctima fue «brutalmente asesinada».

Las pesquisas policiales apuntan a que David P. acordó un encuentro con otro hombre a través de la aplicación de chat y citas, Grindr, muy popular entre la comunidad homosexual. Y ya en el lugar concertado fue golpeado hasta sufrir heridas que resultaron letales. El cadáver fue encontrado en el parque de Beveren, en las inmediaciones de Amberes, en un espacio apartado próximo a una línea del ferrocarril.

De confirmarse el carácter homófono de este asesinato, se trataría del segundo que se produce en el país después del de Ihsane Jarfi, en Lieja en 2012, en cuya memoria su padre puso en marcha una fundación que combate la discriminación y la homofobia y que es una referencia de la comunidad LGTBIQ en Bélgica.

Aunque hubo otro episodio de agresión múltiple similar que trascendió a la opinión pública en septiembre de 2019 y que afortunadamente no tuvo el mismo desenlace. Otro hombre fue asaltado cerca de un lago en Mons, localidad próxima a la frontera con Francia. También había acudido a una cita a través de una aplicación y durante el juicio celebrado en diciembre del pasado año declaró que «tenían intención de quemarme», según el relato que recoge el diario local 'La Province'.

Actos de repulsa

En el caso de David P., la Fiscalía ha establecido una especie de secreto sumarial en interés de la investigación, aunque los datos que se han ido filtrando en los medios del país han sido suficientes para que se multipliquen los actos de duelo, las concentraciones de protesta y las declaraciones de condena en el mundo político, encabezadas el primer ministro Alexander De Croo. «Profundamente conmocionado» escribía en una red social antes de expresar sus condolencias a la familia y apoyar la investigación de los hechos.

Su predecesora en el cargo, la hoy ministra de Exteriores, Sophie Wilmès ha admitido que «a pesar de los avances en este ámbito, nuestra identidad de género y/o nuestra orientación sexual pueden conducir a la violencia o incluso a la muerte. Y esto es completamente inaceptable. Mi pensamiento está con la familia y los seres queridos de la víctima«. En términos muy similares se ha manifestado la responsable de Interior, Annelies Verlinden, quien incide en que »no hay lugar para la violencia homofóbica« en Bélgica.

El gobierno flamenco ha anunciado además «medidas adicionales» para combatir la homofobia. Se constituirá un grupo de trabajo en el que participarán varias organizaciones LGTBIQ y contempla habilitar «espacios protegidos, tanto físicos como virtuales» donde las víctimas de intimidación o violencia sexual puedan encontrar un entorno seguro.

En Bruselas la popular estatua del Manneken-Pis se vestía el miércoles con el traje que el diseñador francés Jean-Paul Gaultier creó expresamente en 2015, para conmemorar los 20 años del Orgullo belga. Una iniciativa con la que se pretendía destacar además el debate que se ha celebrado este viernes en el Parlamento Europeo, en el que se aprobó declarar a la UE »zona de libertad LGBTIQ», como respuesta a la persecución y las regresión de derechos que estos colectivos sufren en países europeos como Hungría o Polonia. En este último, varios municipios se vanagloriaban ya el pasado año de ser 'zonas libres' de ideología LGTBIQ.