Reinhard Marx / REUTERS

El cardenal y arzobispo de Múnich dimite por el escándalo de abusos sexuales

Reinhard Marx afirma que la Iglesia Católica se encuentra «en punto muerto»

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

El cardenal, arzobispo de Múnich y Freissing y el expresidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Reinhard Marx, ha dimitido de su cargo tras denunciar que la Iglesia Católica se encuentra en «punto muerto» en la espinosa cuestión de los abusos sexuales cometidos por religiosos contra menores, pero también adultos. «El cardenal Reinhard Marx ha solicitado al Papa Francisco que acepte su renuncia al cargo de arzobispo de Múnich y Freissing y decida sobre su futura ocupación», señala un comunicado hecho público hoy en la página web del arzobispado de la capital bávara. Marx envió la solicitud al Sumo Pontífice el pasado 21 de mayo y anunció que su carta se haría pública en esta fecha, además de comunicar que se mantendría en su cargo hasta el Francisco I decida sobre su futuro.

«En lo fundamental se trata para mí de asumir la responsabilidad de la catástrofe de los abusos sexuales por parte de miembros con cargo de la iglesia durante las últimas décadas», señala la carta enviada al Papa, en la que se subraya que las investigaciones y peritajes realizados en los últimos 10 años han demostrado permanentemente que ha habido «mucho fracaso personal y errores administrativos», pero también «un fracaso institucional o sistémico». Miembro del ala más liberal de la Iglesia Católica en Alemania y sumamente preocupado por la ola de apostasías que se registra en este país, Marx destaca que las discusiones de los últimos tiempos han mostrado que «algunos en la iglesia no quieren asumir ese elemento de responsabilidad y complicidad» e incluso «rechazan por ello todo diálogo reformista o de renovación en relación con la crisis de los abusos».

La Iglesia Católica se encuentra «en punto muerto» y quizás con su renuncia puedan sentar una señal personal para un nuevo comienzo y una renovación de la iglesia, escribe el todavía arzobispo de Múnich y Freissing. «Quiero mostrar que lo importante no es el cargo, sino la misión del evangelio», afirma el religioso en su misiva al Sumo Pontífice. Marx confiesa que lleva meses barajando su dimisión y destaca que los «sucesos y discusiones de los últimos meses solo juegan un papel secundario». Añade que su petición para que se acepte su renuncia es una decisión totalmente personal. «Quiero dejar absolutamente claro que estoy dispuesto a asumir responsabilidad personal, no solo por los errores propios, sino por la iglesia como institución», señala finalmente el cardenal germano.

Reinhard Marx es uno de los obispos alemanes más conocidos y populares, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana hasta 2020, año en el que anunció que renunciaba a asumir un segundo mandato en el cargo. En el debate reformista de la Iglesia Católica en Alemania defiende la «vía sinodal» y representa el ala más progresista. La institución atraviesa una profunda crisis en este país. El último escándalo fue protagonizado por el cardenal y arzobispo de Colonia, Reinar Maria Woelki, muy criticado por paralizar y ocultar temporalmente un informe sobre los abusos sexuales cometidos por religiosos en su diócesis que finalmente fue publicado hace unas semanas.