Austria durante el confinamiento. / EFE

Austria ordena el confinamiento y la vacunación obligatoria de toda la población

La tasa de incidencia se dispara a más de mil casos por cada 100.000 habitantes en una semana

JUAN CARLOS BARRENA

El gobierno federal austríaco ha anunciado este viernes el confinamiento de toda la población del país a partir del lunes próximo para los siguientes diez días, que podrán ser prorrogados diez días más si no se consigue frenar la actual ola de infecciones por coronavirus, la cuarta según la contabilidad de Viena. Además comunicó que se vacunará de manera obligatoria a toda la población a partir del 1 de febrero. «No queremos una quinta ola y tampoco una sexta y una séptima», afirmó el canciller federal austríaco, el conservador Alexander Schallenberg, para justificar la medida. «Duele enormemente» dar este paso, pero no queda otro remedio, añadió en rueda de prensa. El titular federal de Sanidad, el verde Wolfgang Mückenstein, se disculpó personalmente ante la población por la decisión tomada.

El pasado lunes el ejecutivo de la república alpina había ordenado ya el confinamiento de los no vacunados, una medida que ahora considera insuficiente para detener la propagación del virus. La tasa de contagios se eleva actualmente a unas 1.000 infecciones por cada 100.000 habitantes en una semana. Especialmente grave es la situación en los estados de Salzburgo y Alta Austria, donde la incidencia alcanza los 1.500 casos. Desde hace días se registran más de 10.000 nuevas infecciones diarias en un país que cuenta solo con unos 8 millones de habitantes. El canciller federal austríaco y su equipo conservador de gobierno se habían resistido hasta el último momento a tomar medidas drásticas, pero la presión de los ejecutivos regionales más castigados por la pandemia les ha hecho cambiar de opinión.

El jefe del gobierno de Viena anunció que el 1 de febrero próximo entrará en vigor la vacunación obligatoria en todo el país. Schallenberg destacó que durante mucho tiempo ha habido consenso para no imponer esa medida, pero reconoció que hasta ahora «no se ha conseguido convencer a suficiente gente para que se vacune». Austria se convierte así en el primer país de la Unión Europea que ordena la vacunación forzosa de su población. El anuncio supone el cierre de todos los comercios que no sean de artículos de primera necesidad, así como de restaurantes, bares y la hostelería. Los ciudadanos están llamados a permanecer en sus hogares, que solo podrán abandonar para realizar compras urgentes o acudir al trabajo, así como para dar paseos o realizar deporte en el exterior, pero de manera individual o con personas exclusivamente del propio domicilio. Los centros educativos retornan al modo de la enseñanza a distancia.

Schallenberg señaló que una vez superados los 10 o hasta 20 días de cierre total solo deberán permanecer confinados en sus hogares quienes sigan sin querer vacunarse. Lo más tarde el 13 de diciembre habrán acabado las restricciones máximas para los vacunados y sanados, añadió. El canciller federal austríaco criticó sin citarlo con extrema dureza al populista y ultranacionalista Partido Liberal Austríaco (FPOE), muy influyente en el país, por sus resistencia contra las medidas para responder a la epidemia, entre ellas la campaña de vacunación. «Suponen un atentado contra nuestro sistema sanitario», afirmó Schallenberg.