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La UE se asegura el gas para prescindir de Rusia si hay guerra

La Comisión Europea afirma que el bloque ha diversificado el abastecimiento y que está resguardado para este invierno

DIANA MARTÍNEZ

La tensión acumulada por el conflicto entre Ucrania y Rusia no solo amenaza a los ciudadanos que llevan ya ocho años sufriendo la devastación de la guerra, también a la Unión Europea, cuya dependencia del gas ruso pone en jaque a los países miembro. Y es que el suministro de Moscú, a través de la compañía Gazprom, representa –según datos de Eurostat– más del 40% de las importaciones anuales energéticas, una circunstancia que ha puesto en alerta a las autoridades comunitarias en el caso de una invasión que activase las sanciones internacionales contra el Kremlin. El presidente ruso, Vladímir Putin, podría aprovechar esa dependencia para contraatacar, por lo que buscar otras vías de abastecerse era uno de los objetivos marcados por la Comisión Europea y, al parecer, ya ha encontrado un camino.

La presidenta de la entidad, Ursula von der Leyen, afirmó este miércoles que los Veintisiete podrán hacer frente a posibles cortes del suministro del gas ruso en caso de que se activen contra Moscú sanciones internacionales a raíz de una agresión a Ucrania y el Kremlin opte por tomar represalias contra Europa. Según manifestó la responsable, la UE ha diversificado su abastecimiento en las últimas semanas y podrá prescindir de los envíos de Rusia para el final del invierno. «Hemos examinado las hipótesis de un cese parcial o completo del suministro de gas ruso», en caso de escalada de las tensiones por Ucrania, «y puedo decir hoy en día que estamos resguardados para este invierno», indicó Von der Leyen ante los eurodiputados reunidos en sesión plenaria en Estrasburgo.

Otros proveedores

Cabe destacar que Bruselas ha mantenido contactos con otros proveedores de gas, como Estados Unidos, Qatar, Egipto o Nigeria, para que incrementen su oferta a Occidente. También con «grandes compradores» de gas natural licuado (GNL). En ese sentido, Von der Leyen puso como ejemplo a Japón –el pasado ejercicio fue el mayor importador del mundo de GNL–, que desde hace unos días ha ofrecido a la Unión Europea parte de sus importaciones.

Muchos cargamentos están siendo desviados hacia Europa desde la semana pasada por sociedades privadas japonesas, según afirmó el ministro Koichi Hagiuda, aunque no precisó la cantidad. «Hemos comunicado a Estados Unidos y a la Unión Europea que esta cooperación se llevará a cabo siempre que no afecte a las necesidades de Japón en electricidad y gas», explicó el político, quien adelantó que habrá más barcos en marzo.

De hecho, la UE selló a finales de enero una alianza con Estados Unidos para garantizar el suministro con el objetivo de garantizar la «integración progresiva» de este país en los mercados de gas y electricidad del continente, en caso de que la escalada de tensión con Rusia explote en Ucrania. El pacto alcanzado por Von der Leyen y el presidente norteamericano, Joe Biden, refuerza el compromiso de los dos aliados para «intensificar su cooperación» y lograr un abastecimiento de energía «fiable y asequible» para Europa. Washington señaló además que ya trabaja con gobiernos y operadores para aportar volúmenes adicionales de gas natural a Europa. En concreto, estudiaba la posibilidad de que Qatar exportara GNL.