Imagen del centro de la ciudad alemana de Landshut. / efe

Merkel alerta de que «cada día cuenta» y pide «restricciones adicionales»

La canciller alemana en funciones advierte de la gravedad de la situación mientras el país supera los 75.000 casos diarios y llega a 100.000 muertos

JUAN CARLOS BARRENA

Alemania sigue superando cotas negativas en la pandemia de coronavirus y urge ponerle freno. Así lo dejó claro ayer la canciller en funciones, Angela Merkel, al advertir de que «cada día cuenta». «Necesitamos restricciones adicionales», dijo a su sucesor al frente del Gobierno, Olaf Scholz, mientras se daba a conocer un nuevo récord absoluto de infecciones con 75.962 nuevos casos en las últimas 24 horas. Es la primera vez que se superan los 70.000 contagios en una jornada. También la tasa de incidencia alcanzó una nueva marca con 419,7 contagios por cada 100.000 habitantes en una semana frente a los 404,5 del miércoles.

Para Merkel, la jornada fue «un día triste». En especial porque el número de fallecidos por la enfermedad superó por primera vez la barrera de los 100.000 tras sumar este jueves otros 351 muertos, según datos del Instituto Robert Koch (RKI), responsable de coordinar la lucha contra la covid-19. La curva en el gráfico de infecciones lleva ya 18 jornadas seguidas apuntando hacia arriba y en los niveles más altos desde el comienzo de la pandemia hace ya casi dos años.

«La situación sigue siendo demasiado grave, porque todavía estamos en una fase de crecimiento exponencial y porque los casos que están enfermando hoy formarán parte de los pacientes de cuidados intensivos en 10 o 14 días», señaló Merkel, que se mostró dispuesta a dialogar con Scholz y los líderes de su coalición, Los Verdes y los liberales del FDP, debido a la gravedad de la situación. «Tenemos que tener mucho cuidado para asegurarnos de que nuestros hospitales no se vean desbordados», apuntó.

El RKI subrayó, sin embargo, que los peores momentos se vivieron el pasado invierno con tasas inferiores de incidencia y un número más bajo de infecciones diarias. Entonces fallecían hasta 1.000 personas al día en Alemania. La campaña de vacunación ha hecho remitir el desarrollo grave de las infecciones en los contagiados, sobre todo entre los más mayores y vulnerables. En las últimas Navidades el 6% de los infectados ingresaban en cuidados intensivos y ahora solo son el 0,8%, según el estadístico Reinhard Busse de la Universidad Técnica de Berlín.

Impulsar la vacunación

Para mantener baja la tasa de mortalidad de la covid-19 es necesario impulsar al máximo la vacunación, de lo contrario el país sumará «otros 100.000 muertos más», advirtió Christian Drosten, jefe del departamento de virología del hospital universitario Charité de Berlín, quien comentó que se trata de un «cálculo prudente». Menos del 70% de los adultos tiene completa la pauta en Alemania, donde existe un fuerte movimiento de escépticos. Entre los políticos alemanes son cada vez más quienes defienden el dictado de la inyección obligatoria para toda la población para detener de manera efectiva la propagación del virus.

Entre tanto y ante la amenaza de colapso de los hospitales en las regiones por la cuarta ola de la epidemia, este jueves comenzó el traslado de pacientes en grave estado desde Turingia a Estados federados en el norte.