Los contagios en Alemania continúan en ascenso. / efe

Alemania espera para Navidad el punto álgido de la actual ola del coronavirus

El Bundestag votará la vacunación obligatoria previsiblemente a principios de 2022

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

La cuarta ola de coronavirus que azota Alemania, donde el número de contagios supero de nuevo los 74.000 casos en las últimas 24 horas, alcanzará su punto álgido en Navidad. Alemania superará entonces «claramente» la cifra de 5.000 pacientes con covid en las unidades de cuidados intensivos, aunque las drásticas medidas tomadas la jornada anterior para contener la pandemia por la canciller federal en funciones, Angela Merkel, su virtual sucesor Olaf Scholz y los primeros ministros de los 16 estados federados tengan efecto, advirtió este viernes el ministro federal de Sanidad saliente, Jens Spahn. El político conservador reconoció que «debíamos haber tomado estas decisiones en el trato con los ciudadanos no vacunados mucho antes», ante las medidas acordadas para marginarlos de la vida social en todo el país. Pese a todo se mostró satisfecho con el endurecimiento de esas medidas. «Alemania se toma la situación en serio. El estado federal y los federados afrontan unidos la cuarta ola. Nuestras advertencias han ayudado. Estas decisiones llegan tarde, para muchos demasiado tarde. Pero al menos se han tomado», añadió Spahn.

También Lothar Wieler, presidente del Instituto Robert Koch (RKI), se mostró preocupado por la actual situación. «El número de casos sigue siendo demasiado elevado», con algo más del 1% de la población total infectada y unos 4.800 pacientes en las UCIs. «La cifra aumentará», auguró el jefe del instituto responsable de coordinar la lucha contra la pandemia, quien advirtió de que la cifra de fallecidos crecerá a diario en las próximas semanas. Igualmente destacó que «aún no podemos valorar ómicron», una variante que puede resultar, dijo, más contagiosa e infectar con mayor facilidad a vacunados y sanados. Para afrontar la cuarta ola que afecta a Alemania, «necesitamos una alta tasa de vacunación y una incidencia baja», dijo Wieler, quien apeló de nuevo a la población para que se inmunice, cuando todavía no se ha conseguido administrar la pauta completa al 70% de los ciudadanos.

Entre tanto, se ha abierto el camino a la vacunación obligatoria de todos los ciudadanos, que defienden tanto Merkel como Scholz y el hasta hace poco escéptico con esa medida Christian Lindner, líder del Partido Liberal y próximo ministro federal de Finanzas. Steffen Seibert, portavoz oficial del ejecutivo saliente, anunció hoy que «estamos preparando el camino para que el Bundestag tome una decisión a principios del año próximo, aunque todo queda completamente en manos de los diputados». Scholz, que será elegido canciller federal el miércoles próximo por la cámara baja alemana, anunció ya que los parlamentarios estarán libres de la disciplina de partido en esa votación y que solo dependerán de su propia conciencia. Seibert destacó que se espera un pronunciamiento sobre la vacunación obligatoria por parte del Consejo Ético Alemán. Varios de sus miembros mantienen posturas contrarias sobre esa drástica medida, que reclaman también, entre tanto, los primeros ministros de la mayoría de los estados federados.

Seibert reconoció además la gravedad actual de la situación pandémica de Alemania y que se trata de «un suceso infeccioso sin precedentes» en todo el país. «Es un hecho que a diario hay pacientes que son trasladados en avión por toda Alemania», dijo el portavoz gubernamental en referencia a los vuelos que realizan aviones medicalizados del ejército federal para llevar enfermos de covid en estado crítico desde hospitales saturados, sobre todo en el sur y este del país, a centro médicos al norte y el oeste. Pese al endurecimiento de las medidas para frenar la propagación del virus en Alemania, muchos expertos las consideran insuficientes. El presidente del Colegio Federal de Médicos, Klaus Reinhardt, exigió más mano dura para romper la cuarta ola. «Para proteger al sistema sanitario de una saturación deberían haberse tomado a nuestro juicio medidas más amplias», dijo Reinhardt, para quien no basta con aislar a los no vacunados. Para entrar en bares y restaurantes o tener acceso a espectáculos deportivos y culturales en lugares cerrados, exigió que los vacunados y sanados deban presentar también un test negativo reciente, así como el control exhaustivo del cumplimiento de las condiciones establecidas para acceder a esos locales con la aplicación de penas severas a quienes no lo hagan.