Anne Hidalgo saluda a unos parisinos durante un paseo en bicicleta por el centro de la capital francesa. / a. jocard / Afp

La alcaldesa de París se presentará para la presidencia de Francia

Orgullosa de sus orígenes, la francoespañola y socialista Anne Hidalgo se presenta con un mensaje social, ecologista y feminista

BEATRIZ JUEZ París

¿De San Fernando, en Cádiz, al palacio del Elíseo? La alcaldesa de París, la francoespañola Anne Hidalgo, anunció este domingo oficialmente su candidatura a las elecciones presidenciales galas, que tendrán lugar en abril de 2022. Y lo hizo con un mensaje ecologista, social y feminista.

Después de meses deshojando la margarita sobre si presentarse o no a los comicios, la edil socialista ha dado finalmente el paso. Hace un año, cuando fue reelegida para gobernar la capital, aseguraba que no tenía ninguna ambición presidencial.

«Hoy estoy lista. Con humildad, consciente de la gravedad de este momento. He decidido ser candidata a la presidencia de la República francesa», declaró Hidalgo, regidora de París desde 2014. Lo hizo en el puerto de Ruan (noroeste de Francia) delante de un grupo de militantes del Partido Socialista.

Hidalgo, de 62 años, aspira a convertirse en la primera presidenta de Francia. Nacida en España y criada en un barrio obrero de Lyon, la socialista se presenta ante sus compatriotas galos como «una mujer francesa» que cruzó los Pirineos con su familia cuando tenía 2 años y se nacionalizó francesa a los 14 años.

Hija de emigrantes

La hoy primer edil parisina exhibe con orgullo sus orígenes humildes. Es nieta de un republicano condenado a muerte por el régimen franquista e hija de un obrero y una costurera. Sus padres emigraron a Francia a principios de los años 60 en búsqueda de un futuro mejor para sus dos hijas. Y ha logrado llegar donde está gracias al sistema educativo galo y al ascensor social de la República.

La alcaldesa, que fue inspectora de Trabajo y estuvo en el gabinete de la ministra de Empleo Martine Aubry, ha tenido que lidiar desde el Consistorio con varios atentados terroristas islamistas, el incendio de la catedral de Notre-Dame, las huelgas de transportes, las protestas de los 'chalecos amarillos' y la pandemia de covid-19.

Sus defensores aplauden «la revolución verde» que ha hecho a París, donde ha fomentado el uso de la bicicleta y ha limitado la velocidad de los coches a 30 kilómetros por hora. Sus detractores critican su mala gestión de la ciudad, la suciedad de las calles y las ratas.

Hidalgo -que gobierna París con una amplia coalición de izquierdas que incluye socialistas, ecologistas y comunistas- lo tiene, sin embargo, muy difícil en la carrera hacia el Elíseo.

Actualmente los sondeos le dan un solo 9% en las intenciones de voto, insuficientes para pasar a la segunda vuelta. Solo los dos candidatos más votados se clasifican. Según las encuestas, serán el presidente saliente Emmanuel Macron y la candidata de extrema derecha Marine Le Pen, que ya midieron sus fuerzas en las urnas en 2017.

Aspira a dar la sorpresa

La socialista aspira a dar la sorpresa y pasar a la segunda vuelta. Para ello, deberá antes lograr unir a la izquierda gala, muy fragmentada, atraer el voto ecologista y convencer al resto de franceses de que puede llevar las riendas del país. «El quinquenio que termina debía unir a los franceses. Los ha dividido más que nunca. Debía arreglar los problemas sociales, los ha agravado. Debía proteger nuestro planeta, ha dado la espalda a la ecología», dijo Hidalgo criticando sin mencionarlo el balance de Macron.

Si Hidalgo gana los comicios de 2022, la isleña seguiría los pasos de Jacques Chirac, que antes de ser presidente fue alcalde de París. Si fracasa en el asalto al Elíseo, tendrá ante sí otro gran reto: organizar los Juegos Olímpicos de 2024 en la capital francesa. Si son un éxito, podrían ser su trampolín para las presidenciales de 2027.