Los bomberos ofrecen los primeros auxilios a un grupo de víctimas de los ataques de la sala Bataclan. / REUTERS

«Hay que abrir la cicatriz para sanarla mejor y crear una memoria colectiva»

Francia recuerda este sábado a las 130 víctimas de los atentados de París en el sexto aniversario, que coincide con el juicio contra el único de los terrorista que sobrevivió

BEATRIZ JUEZ Corresponsal en París

El francochileno David Fritz Goeppinger lleva tatuado en su brazo el 13 de noviembre de 2015 en números romanos. Una fecha que nunca olvidará. David es uno de los supervivientes del ataque terrorista y de la toma de rehenes en la sala de conciertos Bataclan en París. El sexto aniversario de los atentados, que coincide con el juicio contra el único de los terroristas que sobrevivió y otros acusados, le permite rememorar aquella terrible noche, en la que 130 personas fueron asesinadas en una serie de acciones yihadistas coordinadas en varios puntos de la capital gala y en las inmediaciones del Estado de Francia, en Saint-Denis, donde se jugaba un partido amistoso entre las selecciones de fútbol de Francia y Alemania.

El concierto de rock de la banda californiana Eagles of Death Metal, al que asistía David, se transformó en una morgue. Solo en Bataclan, murieron 90 personas. Él no resultó herido, pero ese tatuaje simboliza las cicatrices invisibles que le dejó el atentado. Hace un año este periódico le entrevistó con motivo del quinto aniversario y de la publicación de su libro 'Un jour dans notre vie' (Un día en nuestra vida), de la editorial Pygmalion, en el que relataba los altibajos de su recuperación. Doce meses después, hemos vuelto a hablar con él y con responsables de asociaciones de víctimas sobre sus impresiones.

«Muchas víctimas no nos conocíamos personalmente y no sabíamos los detalles» de lo que les pasó y las secuelas físicas y psíquicas que les dejaron los atentados, explica David, quien considera que el juicio «permite poner los puntos sobre las íes de las historias personales» y «crear una memoria colectiva» de lo ocurrido a través de los distintos testimonios de las víctimas. «Hay que abrir la cicatriz para sanarla mejor», opina. Desde que comenzó el juicio en septiembre, David asiste a diario al Tribunal de París. No solo cómo víctima, sino para hacer fotografías y escribir sus impresiones sobre el juicio en el 'Diario de a bordo de un exrehén del Bataclan', que publica FranceInfo en su página web.

La jornada del recuerdo carecerá de discursos y se centrará en depositar flores en los escenarios de los distintos ataques

Al igual que otros supervivientes y familiares de las víctimas, acudirá este sábado a las ceremonias de recuerdo. No habrá discursos. Solo minutos de silencio. Se depositarán flores en los escenarios de la tragedia y se rendirán homenajes a quienes perdieron sus vidas en los atentados terroristas más sangrientos que ha sufrido Francia en su historia. «El 13 de noviembre, sea cual sea el contexto, es un gran momento», ya que permite no solo tener en nuestras mentes a los fallecidos, sino también reencontrarse con sus allegados», explica Olivier Laplaud, vicepresidente de la asociación Life for Paris, «Siempre es un placer volverse a ver y apoyarse en ese momento difícil», añade Olivier, superviviente del Bataclan, quien asegura que también hay hueco para risas y besos.

«No pudimos estar juntos»

«Todos los aniversarios son duros», explica Dominique Kielemoes, vicepresidenta de la asociación '13 Onze 15'. Pero el año pasado fue «peor» porque «no pudimos estar juntos» por la pandemia de Covid-19, explica esta madre en los pasillos del juzgado. Su hijo Víctor Muñoz, de 24 años y nacido en Barcelona, fue muerto en el bar 'La belle équipe'. Las restricciones sanitarias y el confinamiento obligaron a limitar al máximo el número de participantes en las conmemoraciones.

Además, el quinto aniversario tenía lugar cuando el país volvía a estar en el nivel máximo de alerta porque en un mes habían tenido lugar tres ataques. A muchos supervivientes y familiares de víctimas les afectó especialmente la decapitación el 16 de octubre de 2020 del profesor de enseñanza secundaria Samuel Paty por haber enseñado a sus alumnos las caricaturas de Mahoma en una clase sobre libertad de expresión.

Este año es también especial, pues coincide con la celebración del juicio, un proceso que se espera que dure nueve meses. La sentencia del '11-S francés', como lo consideran algunos, está prevista para el 25 mayo, según el calendario provisional. En el banquillo se sienta Salah Abdeslam, único miembro vivo de los terroristas que participaron directamente en los atentados reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico, junto otros trece acusados, cómplices en mayor o medida.

Más de 350 víctimas han testificado en cinco semanas, reviviendo el dolor de aquella noche en las primeras declaraciones de los acusados y de los policías que intervinieron esa noche. También testificó el expresidente francés François Hollande.

El proceso político de Libia logra el apoyo internacional en la conferencia de París

Líderes mundiales lanzaron este viernes en París un mensaje de «apoyo unánime» de la comunidad internacional al proceso político en Libia y a la realización de elecciones legislativas y presidenciales el próximo 24 de diciembre, anunció en rueda de prensa el presidente francés, Emmanuel Macron. Insistieron también en la necesidad de que se inicie la retirada de las fuerzas armadas extranjeras y de mercenarios presentes en el país norteafricano.

La Conferencia Internacional sobre Libia -organizada de manera conjunta por Francia, Italia, Alemania y Naciones Unidas- estuvo copresidida por primera vez por representantes de Trípoli. Tanto el presidente del Consejo Presidencial, Mohamed Menfi, como el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional, Mohamed Dbeibé, estuvieron en la capital gala, al igual que la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y la canciller federal germana, Angela Merkel.

Los políticos libios se comprometieron a aceptar los resultados de los comicios, aunque todavía hay dudas de que puedan realmente celebrarse en la fecha prevista debido a problemas políticos y logísticos. Los participantes, entre los que había trece jefes de Estado y de Gobierno, reafirmaron en una declaración conjunta «el pleno respeto de la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad de Libia» y rechazaron «toda injerencia extranjera».

También aplaudieron los progresos realizados desde la Conferencia de Berlín sobre Libia «para lograr el restablecimiento de la paz y la estabilidad en Libia». Entre estos progresos destacaron la firma del alto el fuego el 23 de octubre de 2020, la adopción de una hoja de ruta política libia en Túnez el 15 de noviembre de 2020 y la aprobación de un Gobierno de unidad nacional de transición el 10 de marzo.

El presidente español, Pedro Sánchez, reiteró «el apoyo de España con el proceso de estabilización política y de seguridad de Libia». «Los dos últimos años muestran que este país puede avanzar. Pero el progreso solo será posible si existe una voluntad política sostenida y la audacia de comprometerse», indicó.