Dos columnas de humo muestran las explosiones en el depósito de munición en Crimea / reuters

Ucrania vuelve a atacar Crimea y destruye un depósito de munición ruso

El tercer bombardeo de las fuerzas de Kiev sobre el territorio anexionado por Moscú ha causado al menos dos heridos y desatado un gran incendio en un polvorín

RAFAEL M. MAÑUECO Moscú

Crimea, península que acoge la base de la Flota del Mar Negro rusa y que Moscú se anexionó en 2014, parecía fuera del alcance de los misiles ucranianos. Sin embargo, en lo que va de mes ha sido atacada ya tres veces. La última este martes pasadas las seis de la mañana. Según reportan diversos canales de Telegram y medios de comunicación rusos y ucranianos, el objetivo de los disparos fue un arsenal de munición del Ejército ruso en la localidad de Maískoye, situada a 20 kilómetros de Dzhankoe, en la parte norte de Crimea.

Según las imágenes publicadas en las redes sociales por testigos presenciales, el ataque provocó una reacción en cadena y las explosiones se prolongaron durante más de una hora. Además, en un incidente diferente y según la agencia rusa RIA-Nóvosti, un transformador en Dzhankoe se incendió inmediatamente después de que explotara el arsenal de armamentos en Maískoye, cuya población, cerca de 3.000 personas, tuvo que ser evacuada. Un área de cinco kilómetros de radio alrededor de la base militar rusa fue acordonada por tropas rusas mientras sus mandos daban orden de reforzar en la zona el dispositivo de defensa antiaérea.

El cabecilla prorruso de Crimea, Serguéi Aksiónov, acudió enseguida al lugar del desastre para inspeccionar la extinción del enorme incendio que se declaró y dirigir el operativo de evacuación de los civiles. Según los datos que facilitó, hubo solamente dos heridos, uno de ellos fue alcanzado por la metralla y el otro aplastado por una pared que se vino abajo, aunque afirmó que ambos se encuentran fuera de peligro.

Sin embargo, según fuentes rusas, los residentes locales aseguran no haber divisado ningún impacto de cohetes contra el almacén de munición ruso. El Ministerio de Defensa ruso informó en un primer momento que las detonaciones se produjeron a causa de un «incendio» de origen desconocido. Después reconoció que lo sucedido fue «un acto de sabotaje», aunque sin indicar la posible autoría.

Incendio en el transformador de Dzhankoe tras el ataque con cohetes al arsenal / reuters

Uno de los líderes de los tártaros de Crimea, Rafat Chubárov, sostuvo que lo sucedido fue un «golpe preciso contra una unidad militar rusa en el pueblo Qalay», pequeño poblado rebautizada por los rusos con el nombre de Azóvskoye y enclavado, según Chubárov, a un kilómetro de Maískoye. Por su parte, el asesor de la Presidencia ucraniana, Mijailo Podoliak, anunció a través de Twitter que el ataque fue una acción para la «desmilitarización» de Crimea. «Permítanme recordarles una vez más que la Crimea de un país normal es la del mar Negro, las montañas, el recreo y el turismo. Y la Crimea ocupada por los rusos y sus aliados significa explosiones en arsenales y un peligro de muerte cada vez mayor para invasores y ladrones», escribió Podoliak.

El 9 de agosto, se produjeron una serie de explosiones en el aeródromo de Saki, adscrito a la Flota del Mar Negro y situado junto al pueblo de Novofiódorovka. Las tropas ucranianas no confirmaron ni desmintieron la autoría del bombardeo mientras que el Ministerio de Defensa ruso aseguró que un accidente provocó las detonaciones y hubo un único muerto y 14 heridos. Pero la base aérea y muchos de sus edificios quedaron casi totalmente destruidos. Por lo menos 17 aviones de combate rusos, uno de transporte y seis helicópteros quedaron reducidos a chatarra.

La primera incursión contra objetivos en Crimea tuvo lugar el pasado 31 de julio, cuando Rusia celebró del día de su Marina de guerra en San Petersburgo con la presencia del presidente Vladímir Putin. Un dron logró impactar sin ser derribado el cuartel principal de la Flota del Mar Negro. Según las agencias rusas, seis militares resultaron heridos. Kiev, sin embargo, aseguró no tener nada que ver con el ataque.

Ataques contra la Armada

Personas del entorno del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sugieren que pronto las fuerzas armadas del país estarán en condiciones de llevar a cabo ataques masivos contra los navíos de la Armada rusa en Crimea y contra el puente que une la península con la parte continental de Rusia a través del estrecho de Kerch. Según las imágenes difundidas en las redes sociales, que muestran enormes atascos en el puente de Kerch, los veraneantes rusos se apresuran a abandonar Crimea ante la posibilidad de que los bombardeos se hagan más frecuentes.

Más al norte, en Jersón, en la margen derecha del río Dniéper, los mandos de las tropas rusas allí desplegadas empiezan a trasladarse al otro lado del río a fin de evitar quedarse aislados y cercados por el Ejército ucraniano. Así lo asegura la agencia ucraniana UNIAN, que cita a la portavoz de las Fuerzas de Defensa del Sur de Ucrania, Natalia Gumeniuk.

Según sus palabras, «seguimos manteniendo bajo control de fuego todas las arterias de transporte y logística del sur. Los rusos dependen mucho de estos nudos de transporte, necesarios para transportar las municiones». «Los ataques a los puentes asestados por las Fuerzas de Defensa impiden que el enemigo pueda seguir usándolos para trasladar equipo pesado (...) ante esta situación, el mando de los invasores ha empezado a huir hacia la orilla izquierda del Dniéper», manifestó Gumeniuk.

Los puentes Antónovski y Kajovka han quedado ya prácticamente impracticables por las bombas ucranianas. La destrucción o inutilización de los puentes a través del Dniéper está siendo la principal estrategia de las fuerzas ucranianas para obstaculizar la logística del Ejército ruso, que se está viendo obligado a emplear pontones para cruzar el río, lo que excluye la posibilidad de trasladar material pesado.

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