Nicola Sturgeon, líder del Partido Nacional Escocés (SNP). / Reuters

Sturgeon alienta de nuevo el independentismo escocés

La jefa del Gobierno autónomo abre el congreso de su partido, el SNP, con la confianza en que el Brexit reforzará el deseo de separación

LOURDES GÓMEZ Londres

Nicola Sturgeon, líder del Partido Nacional Escocés (SNP) y jefa del Gobierno autonómico de Edimburgo, abrió ayer el congreso de su formación política con un breve mensaje cargado de esperanza y optimismo. «La independencia está claramente a la vista», clamó a los delegados de una cita tradicional que este año se ha organizado electrónicamente debido al coronavirus. «Nunca he estado tan segura de que lo conseguiremos».

Sturgeon pidió «unidad de propósito, humildad y trabajo duro» en el camino hacia un segundo referendo soberanista. «Tenemos por delante un futuro independiente. Aprovechémoslo», alentó. Los sondeos de intención de voto apuntan a una mayoría del SNP en las elecciones autonómicas, que han de celebrarse el próximo mayo. La victoria absoluta del programa soberanista redoblaría la presión sobre el jefe del Gobierno central, el conservador Boris Johnson, que se niega a facilitar la convocatoria del llamado Indyref2.

«La gente de Escocia tiene el derecho a escoger su futuro», retó Sturgeon. La dirigente nacionalista pidió a la militancia que se prepare para la siguiente etapa en la marcha separatista, sin perder el «foco en combatir y ganar a Covid-19». «Demostremos, con la mente clara y paciente persuasión, que Escocia está preparada para ocupar nuestro lugar en la familia global de naciones independientes», reivindicó.

La ministra principal aludió de pasada a la curva ascendente que el independentismo ha emprendido desde enero de 2020, según sugiere la casi totalidad de encuestas de distintas agencias e institutos. «El respaldo ha crecido y se ha convertido este año en la posición mayoritaria y constante de la opinión pública», dijo. El nivel de apoyo a la escisión del resto de Reino Unido da ahora un promedio superior al 55% de votos que dieron la victoria al bando unionista en 2014.

El rebrote independentista coincidió con la retirada formal de la Unión Europea, a principios de año. La determinación de Johnson por concluir el periodo de transición del Brexit con las campanadas del 31 de diciembre, haya o no haya acuerdo, puede contribuir a la captación por parte del SNP de electores que votaron a favor de la permanencia en el referéndum de 2016.

Apreciada y competente

Sturgeon mantiene fuerte su popularidad y estatus de política competente en los sondeos de opinión. Ganó adeptos con su gestión de la pandemia en Escocia, mientras que se cuestiona la competencia y capacidad del primer ministro conservador para lidiar con la crisis sanitaria. En sus seis años dirigiendo el timón desde Edimburgo, el SNP retrocedió en las autonómicas de 2017 -gobierna con el apoyo del Partido Verde, que comparte el ideal independentista- y despuntó en las generales del pasado diciembre, recuperando 48 de los 59 escaños escoceses en Westminster.

Pero hay divergencias internas sobre la estrategia cara al referéndum e impaciencia en un sector de la militancia. La diputada Joanna Cherry propone una vía legislativa para intentar solventar el veto del Ejecutivo central al referéndum o, al menos, retarlo en los Tribunales cuestionando si el Parlamento de Holyrood tiene la potestad de convocarlo. Sturgeon ha bloqueado de momento este plan B.

Más peligrosa es la profunda fisura abierta en el SNP por la gestión de Sturgeon y oficiales de su Gobierno de las alegaciones de abuso sexual que llevaron ante la Justicia al anterior ministro principal, Alex Salmond. El exdirigente nacionalista, que fue mentor y mano derecha de su sucesora, fue eximido de todos los cargos en los tribunales escoceses. Una comisión del Parlamento de Holyrood investiga ahora el escándalo que puede costar al partido la mayoría en las próximas autonómicas.