Boris Johnson, en una helicóptero durante una visita a las fuerzas armadas. / Afp

Scotland Yard rescata a Johnson del peligro de derrocamiento

¿Conspiración o chapuza?, se preguntan los decepcionados por una intervención de la Policía que congela el informe de Gray

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

La Policía Metropolitana de Londres ha congelado la publicación de un informe sobre las reuniones supuestamente ilegales durante la pandemia en Downing Street. El cuerpo policial ha pedido el documento haga «mínimas referencias» a los eventos que investiga, para «evitar cualquier prejuicio» en sus pesquisas. La posible consecuencia de la intervención de la 'Met' es que el informe no se publique como se había previsto.

Boris Johnson, que parece beneficiarse de lo que está sucediendo en las últimas horas, encargó en diciembre a Sue Gray, subdirectora general del Ministerio del Gabinete, la investigación de las posibles reuniones y fiestas ilegales en Downing Street y otros departamentos del Gobierno, denunciadas en los medios de comunicación británicos.

Los términos del informe requerido a Gray, que tiene una reputación de firmeza y es responsable en su ministerio de la unión británica y de asuntos constitucionales, le dan poder para describir los hechos ocurridos y analizar si se incumplieron la ley o las guías del Gobierno sobre la pandemia. También podría ponderar si el primer ministro ha quebrado el código ético de los miembros del Gabinete.

En las circunstancias insólitas que vive la política británica, por la constancia de que el primer ministro estuvo presente en algunas de las reuniones investigadas y de que se escabulle con aparentes mentiras de las acusaciones de haber infringido las leyes de su Gobierno, la publicación del informe había adquirido la categoría de verdad revelada, capaz de provocar una rebelión conservadora contra Johnson.

El martes, cuando Cressida Dick, jefe de la 'Met', anunció la apertura de una investigación sobre esos mismos hechos, la prensa decía que la publicación del informe de Gray era inminente y no iba a gustar a Johnson, que iba a ser gris, que contiene fotos muy comprometidas, que sería una descripción fría de lo que ya es conocido, que unos cuantos funcionarios no identificados serían sancionados,...

La intervención de la Policía de Londres llegaba después de que negase peticiones para que investigase hechos claramente delictivos, iguales a los que habían cometido ciudadanos que han sido multados, o llevados a los tribunales de Justicia. La 'Met' alegaba «ausencia de pruebas» de delitos y que tiene «una política de no investigar de forma retrospectiva quiebras» de las regulaciones de la pandemia.

Grotesco

Policías de Scotland Yard vigilan la verja de Downing Street y habrían visto a los organizadores de la despedida a un periodista, el pasado octubre, salir con maletas vacías y volver con ellas llenas(de bebidas alcohólicas). También se despliegan en el interior del número 10, donde reside el primer ministro. La «ausencia de pruebas» sugería que el inspector Clouseau, héroe de 'La Pantera Rosa', se ha infiltrado en la 'Met'.

Dos abogados contratados para dar su opinión a Good Law Project(Proyecto Buena Ley), que quería denunciar en los tribunales la pasividad de la Policía, consideraron que actuaba ilegalmente sin buscar pruebas ante tales indicios de delito y, también, que quebraba la ley al afirmar que aplicaba un política sobre retrospectividad que no había publicado.

Scotland Yard afirmó, sin embargo, en sus negativas que iniciaría una investigación «si hay pruebas del Ministerio del Gabinete o de otra fuente». La funcionaria Gray ha compartido con mandos de la Policía información descubierta por su equipo sobre las reuniones y en algunos casos alcanza el umbral de sospecha de la comisión de un delito. Y por eso Dick habría anunciado la investigación.

Poco después, portavoces de Johnson afirmaban que la publicación del informe de Gray se aplazaba hasta que concluyese la investigación de la Policía. Luego se dijo que la 'Met' no tenía inconveniente para que se publicase. En algún pasillo de los edificios contiguos del Gobierno y de la Policía se había producido un cortocircuito, porque a Scotland Yard sí le importaba la publicación.

En su comunicado de este viernes, afirma que quiere que solo se publiquen mínimos datos sobre los casos que investiga. Si Gray publicase su informe íntegro, un interrogado conocería lo que han dicho otros testigos. La investigación de Scotland Yard se corrompería. Pero la consecuencia es política: ¿quién quiere leer ahora los resultados más anodinos de la investigación de Gray?

Aplazadas por tiempo indefinido las vicisitudes grotescas del primer ministro Johnson, el llamado 'partygate' parece desinflarse por semanas o meses. Inmediatamente se preguntaba en medios y en redes si esta súbita decepción de los partidarios de derribar a Johnson es el resultado de una conspiración o de una chapuza.