Volodímir Zelenski, en una imagen de archivo durante una rueda de prensa en Kiev. / AFP/Vídeo: Atlas

Rusia y Ucrania reanudan el diálogo en Turquía sin perspectiva de acuerdo

Las posiciones en materia territorial son irreconciliables, aunque hay pacto sobre la «neutralidad» del Gobierno de Kiev

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal en Moscú

Las delegaciones de Rusia y Ucrania se encuentran reunidas en Estambul, Turquía, para negociar un alto el fuego en la guerra. El presidente turco, Erdogan, ejerce de mediador entre ambas delegaciones y ya se ha mostrado a favor del fin del conflicto. «Creemos que no habrá perdedores en una paz justa. Prolongar el conflicto no va en interés de nadie», ha argumentado el mandatario. Además, ha indicado que los avances en las negociaciones permitirían allanar el camino para un posible encuentro entre los presidentes Zelenski y Putin.

Se diría que el único motivo que anima a las delegaciones rusa y ucraniana a seguir manteniendo contactos es no enfrentarse al reproche por negarse al diálogo. De ser así, los reiterados encuentros mantenidos hasta ahora para supuestamente tratar de parar la guerra no serían más que postureo.

Partiendo de esta plausible conjetura, y con la contienda sin el menor indicio de desescalada, ni siquiera para propiciar que las partes hablen tranquilamente en un ambiente propicio, este martes se reanudan las negociaciones entre los contendientes. El encuentro esta vez será de forma presencial y tendrá como sede la histórica y sublime ciudad turca de Estambul.

El domingo, en la víspera de esta nueva reunión, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, concedió a varios medios rusos una entrevista, cuya difusión ha sido prohibida por las autoridades de Moscú y cuyo contenido en el Kremlin aseguran no haberse ni leído todavía, explicando de forma exhaustiva lo que su país espera obtener de un hipotético acuerdo con líder ruso, Vladímir Putin.

LAS FRASES DE ZELENSKI:

  • Postura dialogante. «Crimea, Donetsk y Lugansk son Ucrania, pero nunca intentaremos recuperarlas por la fuerza»

  • Posiciones preinvasión. «Obligar a Moscú a liberar completamente todo el territorio conduciría a una tercera guerra mundial»

De acuerdo con lo formulado por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que trata de hacer valer su papel mediador en este conflicto, en las negociaciones en curso, que arrancaron el pasado 28 de febrero en Bielorrusia, se discuten varios puntos: un modelo «neutral» para Ucrania que excluiría su adhesión a la OTAN, su «desmilitarización y desnazificación», y otorgaría garantías de seguridad para Rusia, medidas para proteger su lengua y el estatus de Crimea y Donbás.

Erdogan sostiene que hay avances en algunos, aunque están «estancadas» las negociaciones en relación con el futuro de Crimea y Donbás, cuestión territorial clave sin cuya resolución, a juicio de la inmensa mayoría de los expertos, es imposible concluir un acuerdo de paz por mucho que pudiera haber consenso en otros apartados.

A Zelenski se le preguntó el domingo qué hay de cierto en lo que dice el presidente turco y respondió que «en cuanto a las garantías de seguridad y neutralidad y el estatus no nuclear de nuestro país, estamos dispuestos a ceder. Todo esto fue lo primero que planteó Rusia y, por lo que recuerdo, la causa de que comenzara la guerra».

También se mostró proclive a defender la lengua rusa en su país y lo dijo hablando precisamente en ese idioma, aunque subrayó que el principal culpable de que pueda haber ahora animosidad la tiene Moscú con su «agresión». «Estoy seguro de que el asunto del idioma saldrá de la agenda porque se resolverá», añadió.

Garantías para el acuerdo

Zelenski insistió en que Crimea es Ucrania, pero dio garantías de que Kiev nunca intentará recuperarla por la fuerza. De igual forma se refirió a las dos repúblicas rebeldes de Donbás: Donetsk y Lugansk. Aseguró que deseaba «acabar con esta guerra», no quería «cientos de miles de muertos» y no contemplaba «un ataque contundente», ni en Donbás ni en Crimea. «Entiendo profundamente cuántos miles de personas morirían».

Ahora bien, el dirigente ucraniano dejó claro que la cuestión de Donbás hay que discutirla. Así lo propuso en los últimos años, mucho antes de que la situación llegase al actual conflicto, cuando pidió reunirse con Putin para tratar de consensuar una posición común a la hora de interpretar los acuerdos de Minsk de 2015. Él nunca aceptó tenerse que sentar a negociar con quienes en Donbás se levantaron con las armas contra el poder de Kiev, sino, tras unas elecciones, hablar sobre el futuro de estos enclaves con los dirigentes que saliesen de las urnas.

«Queremos que las tropas rusas se retiren a las posiciones anteriores al 24 de febrero. Volvamos allí. Entiendo que es imposible obligar a Rusia a liberar completamente todo el territorio. Conduciría a una tercera guerra mundial. Lo entiendo perfectamente, pero vuelvan a donde empezó todo, y allí intentaremos resolver el complejo problema de Donbás», manifestó Zelenski, sugiriendo que hay que negociar cómo dar solución a esos territorios y hacerlo precisamente con Putin, no con los cabecillas separatistas.

Washington reitera que Putin no desea poner fin a la contienda

Como ya han constatado en las últimas semanas dirigentes europeos como el presidente francés, Emmanuel Macron, o el primer ministro italiano, Mario Draghi, una fuente oficial en Washington consideraba ayer igualmente que Putin no da señales de desear llegar a un compromiso para poner fin a la guerra. «Observo que no está dispuesto en este momento», declaró a Reuters bajo el anonimato un alto funcionario del Departamento de Estado norteamericano. El ministro de Exteriores del Kremlin, Serguéi Lavrov, considera además «contraproducente» que Zelenski y Putin se reúnan mientras no se haya elaborado un procedimiento para «abordar los problemas acumulados en los últimos años».