Una de las instalaciones de combustible atacadas en Abu Dabi. / AFP

La guerra de Yemen se extiende a Emiratos con un ataque de rebeldes hutíes mediante drones

Al menos tres personas perdieron la vida al ser alcanzados camiones con petróleo en una zona industrial colindante al aeropuerto internacional de Abu Dhabi

MIKEL AYESTARAN Corresponsal. Jerusalén

La guerra que vive Yemen desde 2015 entra en una nueva fase tras el ataque de los rebeldes hutíes contra Emiratos Árabes Unidos (EAU). Al menos tres personas -dos indios y un paquistaní- murieron tras una explosión que afectó a tres camiones con petróleo en una operación llevada a cabo mediante aviones no tripulados en la zona industrial de Musaffah, junto al aeropuerto internacional de Abu Dhabi.

En el aeródromo también se registró un pequeño incendio y la agencia oficial WAM recogió el comunicado de la Policía que aseguraba que las explosiones fueron causadas por «pequeños objetivos volantes, posiblemente drones, que cayeron en dos áreas diferentes». Los Emiratos clamaron venganza y a última hora de la noche aparatos de la coalición internacional que lidera Arabia Saudí comenzaron a bombardear Sana.

EAU forma parte del entente que se formó para combatir en Yemen a los hutíes, grupo al que acusan de contar con el apoyo militar de Irán. En los últimos dos años los emiratíes redujeron la presencia de sus tropas sobre el terreno y reemplazaron a sus hombres por grupos paramilitares locales a los que entrenan y arman bajo el nombre de Brigadas Gigantes. Su papel ha sido clave en la reciente derrota de los rebeldes en la provincia sureña de Shabwa, la más grave que sufren en los últimos años.

EAU forma parte de una coalición que desde 2015 lucha contra insurgentes apoyados por Irán

Los hutíes reivindicaron el ataque contra la zona industrial de Musaffah y el aeropuerto de Abu Dhabi, y lo calificaron de «respuesta» al papel jugado por EAU en la pérdida de esta provincia tan importante y amenazaron con nuevas acciones de este tipo. «El objetivo de esta operación es responder a su escalada y disuadirlos, y si los Emiratos continúan con su papel en la guerra, seguiremos respondiendo con nuestras operaciones militares», declaró el ministro de Información rebelde, Nasr al-Din Amir. El portavoz detalló que dispararon cinco misiles y emplearon varios drones.

Mayor precisión

En el pasado los hutíes ya emplearon drones-bomba de largo alcance en una serie de ataques contra objetivos en Arabia Saudí y también lanzaron misiles contra aeropuertos, plantas petroleras y gaseoductos, pero los expertos indican que esta vez se trata de una operación de mayor precisión que las anteriores.

Los rebeldes también han recurrido al secuestro de barcos como medida de presión y desde hace dos semanas tienen en su poder el buque 'Rwabee', de pabellón emiratí. Desde EAU aseguran que se trata de «un carguero civil», pero los hutíes responden que «no lleva juguetes para niño, sino que transporta armas para los extremistas». Los once miembros de la tripulación están detenidos y la petición del Consejo de Seguridad de la ONU no ha servido para lograr su liberación.

La guerra en Yemen cumple siete años y Naciones Unidas elevó en noviembre a 377.000 el número de muertos. El conflicto ha provocado el peor desastre humanitario del mundo, según el organismo internacional. Las diferentes potencias regionales han trasladado su pulso al tablero yemení y Arabia Saudí, con apoyo de EAU, respalda a las fuerzas gubernamentales mientras que Irán está detrás de unos hutíes que en realidad son zaidíes, una confesión derivada del chiísmo que literalmente se traduce como 'partidarios de Dios', aunque se les conoce como hutíes por el clan que lidera al grupo desde 2004. Una extensión más del pulso histórico entre las dos sectas principales del Islam.