Naftali Bennett y Yair Lapid realizaron el traspaso de poderes en la oficina del primer ministro, en Jerusalem. / Haim Zach/dpa

Lapid liderará Israel hasta las nuevas elecciones de noviembre

Los nuevos comicios se presentan como un plebiscito sobre Netanyahu, que aspira a volver al Gobierno

MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL. ESTAMBUL

Israel volverá a las urnas el 1 de noviembre. Serán sus quintos comicios en poco más de tres años. El Parlamento ha aprobado su disolución y poco después Naftali Bennet ha formalizado el traspaso de poder a su socio de coalición Yair Lapid, que compaginará los cargos de primer ministro y responsable de Exteriores.

Final a un año de Gobierno de coalición cuyo mayor éxito fue acabar con los doce años consecutivos en el poder de Benyamin Netanyahu y aprobar los Presupuestos. Las fuertes diferencias políticas en el seno de una alianza entre fuerzas de tendencias opuestas, desde ultranacionalistas a islamistas, pasando por la izquierda, no han soportado la presión que suponía cada votación en la cámara.

«Te paso el bastón sagrado y la responsabilidad del Estado de Israel. Espero que lo protejas y que Dios te proteja», ha dicho Bennet en la ceremonia de traspaso, que marca también el final, al menos temporal, de su carrera en la política porque ha decidido no concurrir a las próximas elecciones. Lapid ha respondido asegurando que espera «hacerlo lo mejor posible para un Estado judío, democrático, bueno y fuerte».

El Likud, en campaña

Israel tiene un nuevo jefe interino de gobierno a la espera de unas elecciones que se vuelven a presentar como plebiscito sobre Netanyahu. Después de doce meses al frente de la oposición, el líder del Likud ya está inmerso en plena campaña y ha declaro que es «la única alternativa!». Promete «un Gobierno fuerte, nacionalista y responsable».

El problema para Netanyahu es que las encuestas vuelven a dibujar un resultado muy reñido entre sus partidarios y detractores, con lo que todo apunta a que se extienda el bloqueo político. Otro gran inconveniente para el veterano político israelí, que ya ha cumplido 72 años, es el proceso por corrupción que tiene abierto con la Justicia.