Imagen aérea de una de las instalaciones nucleares del régimen iraní. / AFP

La UE estudia la respuesta de Irán a su propuesta de acuerdo nuclear

Bruselas, mediadora en las negociaciones, analiza las condiciones planteadas por Teherán a su borrador «final» y consulta a EE UU

IVIA UGALDE

Cuatro años después de que Donald Trump hiciera saltar por los aires el acuerdo nuclear, Estados Unidos e Irán vuelven a estar muy cerca de recomponer el pacto suscrito en 2015. Así lo dejaron entrever las autoridades de Teherán al remitir esta pasada medianoche a la UE la respuesta al «texto final» elaborado por el club comunitario para recuperar el consenso. Bruselas, que ha ejercido de mediadora en las negociaciones indirectas llevadas a cabo entre las partes en los últimos 16 meses, ha informado de que ya «estudia» el planteamiento presentado por el régimen de los ayatolás e intercambia puntos de vista con el Gobierno norteamericano.

«Recibimos la respuesta de Irán. La estamos estudiando y estamos consultando con los demás socios del acuerdo en cuanto a la forma de avanzar», señaló Nabila Massrali, portavoz de Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea y facilitador de las conversaciones que se han llevado en Viena de forma irregular desde abril de 2021. Si bien Bruselas indicó que no va a «compartir los detalles del proceso en curso ni las posiciones de las partes» y avisó de que «no es el momento de especular con un calendario», desde Teherán la agencia de noticias Isna avanzó que el régimen espera obtener la contestación de la otra parte «en los dos próximos días».

Mohammad Marandi, consejero del equipo iraní de negociadores, desveló que «las cuestiones en suspenso no son difíciles de arreglar. Tienen que ver con el temor de Irán respecto a los incumplimientos pasados de Estados Unidos y la UE». «No puedo afirmar que vayamos a alcanzar un acuerdo, pero estamos más cerca que antes», escribió en su cuenta de Twitter.

Según la información difundida por la agencia oficial Isna, «los desacuerdos tienen que ver con tres puntos. EE UU ha expresado verbalmente su flexibilidad en dos de ellos, pero eso debería incluirse en el texto. La tercera cuestión tiene que ver con la garantía de que el acuerdo sea duradero». Esta última exigencia de Irán para asegurarse de que Washington no se retirará de nuevo es la que más dificultades plantearía ya que el pacto nuclear es un entendimiento político no vinculante, no un tratado de obligado cumplimiento.

El lunes, el Gobierno norteamericano se negó a decir si está dispuesto a aprobar el plan presentado por la UE o si levantará sus sanciones en caso de visto bueno de Teherán al texto europeo. En cualquier caso, mostró su disposición a rescatar el pacto alcanzado en 2015, durante el segundo mandato de Barack Obama, siempre y cuando Irán abandone sus demandas inaceptables, que van mucho más allá del acuerdo», apuntó el Departamento de Estado, sin precisar cuáles.

El compromiso «final» propuesto por la UE el pasado 8 de agosto contemplaría el levantamiento de las sanciones norteamericanas impuestas a Irán, con la condición de que éste respete sus compromisos y deje de superar los límites establecidos de enriquecimiento de uranio, así como otras actividades nucleares sensibles que hacen temer una dimensión militar. En definitiva, se permitiría únicamente el carácter civil del programa atómico.

Interés mutuo en el pacto

Recuperar el pacto que firmó Irán en julio de 2015 con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EE UU, Reino Unido, Francia, Rusia y China) más Alemania es una prioridad para Teherán y Washington, a pesar de sus diferencias. No en vano, las sanciones norteamericanas están asfixiando la economía de la república islámica al tiempo que los avances en el enriquecimiento de uranio hacen temer una guerra regional ya que Israel, estrecho aliado de la Casa Blanca, amenaza con iniciar una acción militar para impedir que el régimen se haga con la bomba atómica.

La llegada de Joe Biden a la presidencia estadounidense en enero de 2021 ha permitido retomar el diálogo después de que tras la ruptura unilateral del acuerdo por parte de Trump, Teherán, en represalia, en represalia, comenzara a incumplir algunas de sus obligaciones.