Oposición acelera el paso en su carrera por rechazar la legitimidad de Maduro

22/01/2019

La oposición venezolana ha acelerado el paso en su afán por no reconocer la legitimidad del jefe del Estado, Nicolás Maduro, al usar el control que tiene en el Parlamento para designar a un representante del país ante la Organización de Estados Americanos (OEA), órgano que tampoco acepta al presidente.

De esta forma la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) comenzó a asumir competencias exclusivas del Ejecutivo, tal y como había dicho que haría, en vista de la "usurpación" de la Presidencia de la República, algo con lo que espera acabar sin que hasta ahora haya una forma clara de hacerlo.

Los diputados acordaron "designar" a Gustavo Tarre Briceño como "representante especial" ante la OEA, "con el propósito de coordinar con esa organización las acciones necesarias para el restablecimiento del ordenamiento constitucional" en Venezuela.

Pugna de representación

La declaración aprobada también indica que debe enviarse "una comunicación" para que tome "debida nota del presente acuerdo", al secretario general de la OEA, Luis Almagro, un confeso detractor de Maduro que además se dirige al líder de la Cámara como "presidente interino" de Venezuela.

Esta misma jornada, los legisladores aprobaron otro documento que acuerda la permanencia del país en la OEA, y contraría así el proceso que inició el Gobierno de Maduro para abandonar el ente de integración regional, al que acusa de ser un "ministerio de las colonias" que defiende solo a Estados Unidos.

El texto legislativo recuerda que, si bien es competencia del Ejecutivo designar embajadores y jefes de misiones diplomáticas, "como consecuencia de la ruptura del orden constitucional", al usurpar Maduro la Presidencia, "esas normas han dejado de aplicarse".

Cuestionados

Aunque el jefe del Estado juró este mes su segundo mandato que lo mantendrá en el poder hasta 2025, y los jerarcas de los otros poderes públicos están de su lado, el Parlamento no reconoce su legitimidad por haber obtenido la reelección en unos comicios igualmente cuestionados por buena parte de la comunidad internacional.

En este sentido, los diputados declararon el día 23 de enero como un "hito en la recuperación de la democracia", horas antes de que llegue ese día en que el antichavismo planea manifestaciones de rechazo contra el Gobierno de Maduro en Caracas en los 23 estados del país.

La AN acordó "exigir hoy como hace 61 años el cese de la usurpación de un gobierno ilegítimo e inconstitucional", en alusión al 23 de enero de 1958 cuando cayó la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez.

Día de protestas

En la víspera de esa jornada, en la que el oficialismo también prevé marchar en el este y oeste de Caracas para respaldar al presidente, se pronunciaron el fiscal general, Tarek William Saab; la Iglesia Católica; y el propio Maduro.

Saab reiteró durante una entrevista en el canal privado Globovisión que no permitirá que se reediten hechos violentos como los ocurridos en las olas de manifestaciones antigubernamentales de 2014 y 2017 que se saldaron con cerca de 200 muertos.

Por su parte, los obispos pidieron a los policías y militares del país, en un comunicado que se divulgó este martes, que "protejan" a los manifestantes y "respeten con un sentido cívico ante las demandas de sus derechos".

Revuelta controlada

Con todo, Maduro destacó la "disciplina, cohesión y preparación" de las Fuerzas Armadas, que el lunes no se plegaron a la sublevación de un grupo de militares que llamaba a desconocer su mandato, y aplacó la revuelta sin causar heridos ni bajas.

El Gobierno chavista acusó también al vicepresidente estadounidense, Mike Pence, de haber ordenado actos violentos en Venezuela y aseguró que para la marcha opositora que se prepara para mañana ha ordenado crear "falsos positivos".

Las declaraciones de los actores políticos venezolanos se produjeron tras una madrugada en la que se registraron unas 30 protestas en varias barriadas caraqueñas, todas para rechazar al Gobierno de Maduro, y algunas de las cuales terminaron en hechos violentos sin que hasta ahora haya un balance oficial de daños o heridos.