Un nuevo escándalo aumenta la tensión en Downing Street

Una publicación revela que la sede del Gobierno británico ha celebrado fiestas con vino todos los viernes de la pandemia

DIANA MARTÍNEZ

La polémica continúa con Boris Johnson. Un nuevo escándalo se suma al caos reinante en Downing Street que comenzó con las fiestas celebradas en medio de las restricciones sanitarias por la covid-19. Y el vino no ha faltado, pero ningún viernes. Según ha publicado el periódico 'The Mirror', la clásica tradición semanal de tomar una copa el último día laboral no cesó desde que inició la pandemia, ni siquiera durante el confinamiento.

El ambiente de indignación en Londres aumenta con esta nueva revelación de «los vinos del viernes», como los llaman los empleados de Downing Street, que concluyen cada semana laboral descorchando botellas de vino. De hecho, según añade el medio inglés, el evento era tan popular que hasta el personal invirtió 142 libras (unos 170 euros) en adquirir una mininevera con capacidad para 34 botellas donde mantener fresco «vino blanco, prosecco y cerveza».

Desde la sede de la jefatura del Gobierno británico no han desmentido la información, aunque manifestaron que habrá que esperar a las conclusiones de la investigación que lleva a cabo la funcionaria Sue Gray sobre los eventos celebrados por el equipo de Johnson. El diario inglés afirma asimismo que el líder conservador estaba al tanto de los brindis. «Pensar que no lo sabía no tiene ningún sentido», señala una fuente.

Esta nueva polémica sale a la luz el mismo día en el que un centenar de británicos protestaron de una manera irónica por las calles de Londres disfrazados de Boris Johnson contra sus fiestas durante las restricciones de la pandemia. Ataviados en traje, corbata, con pelucas rubias y portando caretas del primer ministro, bailaban al son de la música techno mientras bebían alcohol. Los juerguistas brindaban con las botellas y coreaban «mi nombre es Boris» y «esto es un encuentro de trabajo», en referencia a la excusa que el líder conservador profirió el miércoles ante el Parlamento tras asegurar que asistió a una fiesta multitudinaria en el jardín de Downing Street «asumiendo implícitamente» que era un «evento de trabajo».

«Lidere o échese a un lado»

Las críticas no se han hecho esperar. El líder del Partido Laborista británico, Keir Starmer, pidió este sábado la dimisión del 'premier' por su «incapacidad para liderar» y por «interés nacional» tras el cúmulo de escándalos surgidos en los últimos días que hunden cada vez más al mandatario conservador. Starmer afirmó que la sanidad pública está desprestigiada porque «está demasiado preocupada de defender las infracciones» de Johnson, quien «no es apto para el cargo» después de demostrar que «mientras una basta mayoría de la población británica obedecía las leyes que hacía el Gobierno, el Ejecutivo y el primer ministro estaban de fiesta en Downing Street», reprochó.

A Johnson le caen palos también desde sus propias filas. «Necesitamos liderazgo. Lidere o échese a un lado», apuntó el diputado conservador Tobias Ellwood, para quien el futuro del mandatario al frente de Reino Unido es «insostenible» por su «patrón de comportamiento». «Su círculo podría hacer lo que quisiera mientras el resto teníamos que cumplir la ley», lamentó enfurecido.