May quiere una relación comercial con la UE de competencia «justa»

02/03/2018

La primera ministra británica, Theresa May, trazó este viernes los pilares de la nueva relación comercial que busca con la UE tras el brexit, que, dijo, debe estar basada en una competencia «justa» para beneficio de ambas partes.

En un discurso en Londres, May detalló los objetivos de su negociación con la UE, centrada en el periodo de transición y la relación comercial, sin apartarse de sus líneas rojas: la salida del mercado único europeo y de la unión aduanera y el fin de la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia (TEJ) en territorio británico.

«Estamos saliendo del mercado único, la vida será distinta», admitió la premier en su muy esperada intervención en el edificio Mansion House, en la City de Londres (centro financiero).

Su posición fue bien recibida por el ala más euroescéptica de su partido, el Conservador, los llamados brexiteers, ansiosos por cortar con la unión aduanera comunitaria para poder negociar acuerdos comerciales con terceros países, entre ellos EE.UU.

El ministro de Exteriores, Boris Johnson, abanderado de la salida del Reino Unido de la UE, dijo que el discurso «detalla una visión clara y convincente» de la «futura asociación» que persigue su país.

May avisó que sólo deberían introducirse nuevos aranceles a los proveedores de servicios en el Reino Unido y la UE donde sea «absolutamente necesario» y destacó como prioritario un acuerdo para cubrir los servicios de radiodifusión y financieros.

También dijo que el Reino Unido negociará con los otros 27 países de la UE cómo continuar asociado a agencias europeas como la del Medicamento (EMA), la Agencia Química Europea o la Agencia Europea de Seguridad en la Aviación una vez que se consume el “brexit”.

Esta posición fue aplaudida por conservadores proeuropeos, llamados remainers, entre ellos Heidi Allen, que expresó en un tuit su satisfacción por estos puntos y dijo que May se mostró a favor de evitar las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y por la importancia de compartir datos.

May quiere una relación comercial con la UE de competencia «justa»

La primera ministra recalcó que confía en poder «alcanzar» un acuerdo a pesar de las diferencias, pero admitió que habrá «altibajos» y las negociaciones serán «ásperas».

Las negociaciones que empiezan este mes en Bruselas tendrán cinco pilares: el respeto por el resultado del referéndum de la UE celebrado el 23 de junio de 2016, que el nuevo acuerdo entre Londres y Bruselas no fracase, que el pacto preserve los empleos y la seguridad, que respete al Reino Unido como país tolerante y moderno y que asegure la unidad del Reino Unido, explicó.

Dijo que el Reino Unido entra en un «momento crucial» de las negociaciones y reconoció la «complejidad» de las conversaciones, centradas sobre todo en el periodo de transición, de unos dos años, para permitir que las empresas y los ciudadanos puedan adaptarse al nuevo marco legal que regirá entre ambas partes.

También se comprometió a trabajar para impedir que haya una frontera visible entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, pero sin que ello suponga poner en peligro la integridad constitucional del Reino Unido.

La primera ministra ya ha dejado claro que «jamás» firmará un acuerdo con Bruselas que contemple fijar la frontera comercial comunitaria en el Mar de Irlanda, que separa la isla de Irlanda de Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales).

Desafíos para Irlanda e Irlanda del Norte

«Nuestra retirada de la UE causa unos particulares desafíos para Irlanda del Norte y para Irlanda. Nos unimos a la UE hace 45 años. No es sorprendente que nuestra decisión de marcharnos cause ansiedad y un deseo por lograr soluciones», dijo May.

Este compromiso con la «unión» de las cuatro naciones británicas deleitó al Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, de los que la primera ministra tiene su apoyo para poder gobernar tras perder la mayoría absoluta en las elecciones generales de 2017.

La líder del DUP, Arlene Foster, dijo que el discurso garantiza que no se levantará una «nueva frontera» comercial entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido tras el “brexit”.

May recalcó que el objetivo es que el Reino Unido y la UE «permanezcan vinculados» por los «muchos lazos y valores» comunes.

«Vamos a avanzar (en las negociaciones) de manera calmada, con paciencia ante cada una de las posiciones. Es mi responsabilidad como primera ministra aportar el liderazgo para nuestro país en este momento crucial», afirmó la política conservadora.

Desde la oposición, el líder laborista, Jeremy Corbyn, dijo que el discurso no aporta ninguna «claridad ni un verdadero sentido de las prioridades» ante la negociación del “brexit” y que «añaden más confusión».